MIKE HOOLIHAN

El excelente novelista Martin Amis (1949) ha escrito una, sólo una, novela negra. Y además corta. Suficientemente corta. Una auténtica joyita titulada Tren nocturno (1997).
La protagonista es la detective Mike Hoolihan que tiene nombre de hombre, voz profunda y modales que nadie definiría como femeninos, pero es mujer y le gustan los hombres. Con un pasado alcohólico y un presente de un cigarrillo tras otro.
En un parrafo al principio de la narración dice:

– Unas palabras sobre mi aspecto. Sobre el físico, que heredé de mi madre. Adelantada a su tiempo, mi madre tenía ese aspecto que hoy se asocia a las feministas muy politizadas. Podría haber hecho el papel de villano varón en una road movie posnuclear. También heredé su voz, una voz que se había vuelto más y más grave tras tres décadas de abuso nicotínico. Las facciones las heredé de mi padre. Son más rurales que urbanas: planas, desdibujadas…. Tengo el pelo rubio teñido. Nací y crecí en esta ciudad, en Moon Park. Pero todo se fue al garete cuando tenía diez años, y a partir de entonces fui educada por el estado. No sé dónde están mis padres. Mido uno setenta y ocho y peso ochenta y un kilos.

Pues bien, nuestra Mike, tiene que investigar el suicidio de la bellísima Jennifer Rockwell, hija de su máximo jefe, una joven de veintisiete años que lo tenía todo: belleza, era una cientifica importante y un novio guapo, profesor de filosofía. ¿Que podía haber pasado por la cabeza de Jennifer para querer quitarse la vida con tres disparos sobre ella misma a bocajarro?
¿O no era un suicidio?
Dura y excelente novela de Martin Amis muy muy recomendable.

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