MALIN FORS

La Comisaria Malin Fors es la protagonista de la novela “Sacrificio de Invierno” (2010) del autor sueco Mons Kallentoft.

Malin tiene 33 años. Tiene la melena corta y rubia y deja que los dos mechones de los lados le caigan sobre los pómulos salientes pero, al mismo tiempo, delicados y le cubran la frente como un manto por encima de las cejas rectas que, como bien sabe, realzan sus ojos azul celeste. Le gustaría tener los labios más carnosos, pero quizá entonces no encajasen con su nariz breve y un tanto regordeta. Normalmente lleva pantalones vaqueros, calza botas “Caterpillar” y guantes negros de “Thinsulate”. Hace pesas, bebe tequila y come pizza. Divorciada de Janne, que es voluntario de Naciones Unidas en diferentes conflitos, tuvieron una hija, Tove, de 13 años, que devora libros de forma casi obsesiva; y está teniendo sus primeros escarceos amorosos.

Otros personajes: Zacharias Martinsson, Zeke, su poli compañero, le gusta la música coral, de hecho lleva diez años cantando en el coro Da Capo, tiene 45 años y lleva la cabeza rapada al cero; Karim Akbar jefe de policia, kurdo, 37 años, luce flamantes trajes italianos; el comisario Sven Sjöman, de 61 años, con una barriga demasiado gorda, le gusta como hobby trabajar en el taller de ebanistería que tiene montado en el sotano de su casa; los otros dos policias del equipo, Johan Jakobsson y Börje Svärd, casado este último con Anna, que padece esclerosis múltiple; Karin Johannisson doctora forense; y Daniel Högfeldt, periodista del diario Östgöta Correspondenten.

La trama transcurre en la ciudad sueca de Linköping, en medio de un clima espantosamente frio. Un cruel asesinato y una larga y enrevesada investigación a cargo de nuestra comisaria Malin Fors y su grupo. Pero también en esta novela, en esta narración, hay momentos, hay palabras de amor y desamor como cuando en uno de sus capitulos Malin dice imaginariamente a su hija Tove:

“¿Que hace este mundo con el ser humano, Tove? 
Yo tenía veinte años.
Y tu padre y yo éramos felices. Éramos jóvenes y felices y nos amábanos. Con el amor de la gente joven, limpio y sin complicaciones, claro y físico; y luego viniste tú, la niña de nuestros ojos.
No había nada más que nosotros.
Y yo no sabía qué otra cosa hacer en la vida, salvo amaros a los dos. Podía pasar por alto los coches, su parsimonia, nuestras diferencias. Se me había concedido el amor, Tove, no cabían dudas, ni esperas, pese a que eso me decían todos, esperad, tomáoslo con calma, no os encerréis el uno en el otro, vivid antes la vida cada uno por su lado; pero yo estaba ya tras la pista de la vida, percibía su aroma en mi amor por ti, en mi amor por Janne y por nuestra existencia. Quería, ingenua de mí, tener más de lo mismo y creí que podría durar siempre. Porque, ¿sabes qué,Tove?, yo creía en el amor, y aún hoy creo, lo cual es un milagro. Pero entonces creía en el amor en su fomato más sencillo; creo que podría llamarlo amor familiar, el amor de la caverna en la que nos damos calor mutuo porque somos seres humanos y estamos juntos. Dicho amor.
Claro que discutiamos. Claro que yo echaba de menos cosas. Claro que no teníamos ni idea de qué hacer con todos nuestro tiempo. Y claro que lo comprendí cuando me dijo que se sentía como encerrado en un subterráneo, aunque se tratase de un subterráneo paradisíaco.
Y así un día llegó a casa con la carta de los servicios de protección civil según la cual debía acudir al aeropuerto de Arlanda la mañana siguiente para tomar el vuelo a Sarajevo.
Me enfadé tanto con él, con tu padre. Le dije que si se marchaba, no estaríamos aquí cuando volviera. Le dije que uno no deja a su familia así, por nada.
Mi pregunta es, Tove:
¿Eres capaz de comprender que tu padre y yo no tuviéramos fuerzas para seguir entonces?
Sabíamos mucho y nada al mismo tiempo.”

Mons Kallentoft nace el 15 de Abril de 1968 en Estocolomo (Suecia). Creció en la pequeña ciudad de Linköping. Es admirador de escritores de la talla de Kafka, Hemingway y Orwell. Su primera obra, “Pesetas”, describía el turbio mundo del tráfico de drogas en Madrid, ciudad en la que el autor residió durante un tiempo. Tras la buena acogida recibida, publicó cuatro novelas más, en lo que la tradición de la novela sueca se ve enriquecida por influencias como el cine de los hermanos Coen. “Sacrificio de Invierno”, primera entrega de la serie protagonizada por la comisaria Malin Fors, ha obtenido un éxito espectacular en Suecia y Francia. La serie se está publicando también en Alemania, Dinamarca, Gran Bretaña e Italia. Presentó su novela en Donostia, con la presencia de la familia Arzak, de la que es amigo.
Mons Kallentoff en Facebook.

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