RODRIGUEZ PACHON

El inspector de la policía de La Habana Rodríguez Pachón es el protagonista de la novela “Último caso del inspector Rodríguez Pachón”( 2005), del autor José Luis Muñoz.

Samuel Rodríguez Pachón ha cumplido 47 años. Mediana estatura, grueso, tiene el poco pelo que le queda ligeramente canoso. En comisaría sus compañeros le conocían como “El Incorruptible”. Combatió en Playa Girón. Vive en Apodaca esquina con Aponte, a dos pasos de la Estación Central. Fumador, le gusta el café negro negrísimo. Bebe cerveza y sobre todo ron a botella limpia. Le gusta el cine negro norteamericano y es lector, entre otros, de Faulkner y Hemingway y de los “negros” Dashiell Hammett, Raymond Chandler, Thierry Jonquet o Jim Thompson. Está tremendamente enamorado de una puta, una jinetera de La Habana, Minervita,  que cuando terminan de templar le recita a nuestro inspector poemas de Alberti o Neruda, como el que dice:

“De todas las cosas que he visto
a ti quiero seguir viendo,
de todo lo que te tocado,
sólo tu piel quiero ir tocando:
amo tu risa de naranja,
me gustas cuando estás dormida.”

Otros personajes: Vladimir (por Lenin) su mano derecha, su ayudante en la comisaría, más joven que Pachón y mucho menos entusiasta de la revolución cubana que su jefe. El doctor Perdomo, forense. Paulino Cienfuegos, Jefe de la Unidad. Y el mulato Hernández, vagabundo de las calles de La Habana, al que había dejado de interesarle la política justo cuando los barbudos de Sierra Maestra tomaron el poder, él que estaba contra todo, se encontró que los suyos ya estaban allí, que Che salía hasta en los billetes de banco; comenzó a ahogar su añoranza revolucionaria en aguardientes de mala estofa y entró directamente, sin saberlo, en la categoría social del lumpenproletariado, el caldo de cultivo del gusanismo.

En “El último caso del inspector Rodríguez Pachón” nos encontramos con muchas nalgas de mulata, mucho ron, sexo impregnado en el ambiente del calor de la isla, alguna que otra discusión en torno a la situación política, y …. poca investigación. También es verdad que es una novela corta y además nuestro protagonista tiene motivos para no investigar y sí para tomarse unos cuantos daiquiris y mojitos. Bien tratado el final de un policía enamorado y celoso de un amor imposible.

Del salmantino José Luis Muñoz  (1951) ya reseñamos en una anterior entrada otra novela suya “Marea de Sangre”(2010). Solo decir que con esta novela “Ultimo caso del inspector Rodríguez Pachón” consiguió el IV premio de Novela Corta Diputación de Córdoba. Su última novela, publicada en este 2011,  lleva por título “Tu corazón, Idoia”.

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