QUIRKE

El forense especialista en anatomía patológica, Quirke, es el protagonista de las novelas “El secreto de Christine”(2006), “El otro nombre de Laura”(2007) y “En busca de April”(2010), del autor irlandés Benjamin Black.

Quirke tiene alrededor de 50 años. Criado en un orfanato. Alcohólico y ex alcohólico. Tiene una botella de whisky en el cajón de su despacho. Fuma mucho, utiliza pitillera. Es corpulento, de tamaño desmedido. Lleva siempre sombrero y gabardina. Su taberna favorita es McGonagle. Se come un sandwich de queso con mostaza Colman o salmón en gelatina y urogallo asado. Aunque no tiene carné de conducir, se ha comprado un impresionante coche Alvis. Está viudo. Delia, su mujer, murió dando a luz. Tiene una sobrina, Phoebe, de 19 años… aunque quizás no sea su sobrina.

Otros personajes: Wilkins y Sinclair, ayudantes de Quirke en la morgue. Wilkins es protestante, de orejas grandes y cabeza alargada, de unos treinta años, desgarbado como un adolescente, gastaba una cortesía infalible, excesiva, insufrible. Sinclair es judio, individuo picarón, con la nariz como una hoz y un cabello negro, rizado, brillante, que le caía sobre la frente, era el cómico del departamento. También aparece en las tres novelas el ginecólogo Malachy Griffin, Mal, con su traje de mil rayas y chaleco, con su pajarita roja, la espalda demasiado erguida, rígida, la cabeza estrecha y el mentón bien alto, utiliza una pluma Parker. Y el inspector de policía Hackett, de tamaño tan ancho como Quirke pero dos palmos más bajo, con una cabeza grande y rectangular, una raja en vez de boca y una nariz como una patata mohosa y con brotes, sus ojos, castaño claro, recordaban las lentes de una cámara, escrutándolo todo a su antojo, memorizándolo, y siempre con su traje reluciente a trozos y camisa blanca y un tanto sucia, además de una corbata anodina.

Las tres novelas de Benjamin Black con Quirke como protagonista me han parecido idénticas, demasiado iguales y, en algún momento, con una narración farragosa y aburrida. El personaje principal, el forense Quirke, no me ha terminado de convencer, me parece que tiene un perfil triste. Además se dedica a cualquier cosa menos a ser forense, bebe, deja de beber, vuelve a beber, anda de acá para alla preguntando a todo el mundo. Me ha parecido un protagonista demasiado anodido, aunque quizás para otros ese sea su atractivo. En resumen, pueden ser historias bien escritas, pero leyendo una es como si te leyeras las tres.  Sin más.

Benjamin Black es el seudónimo del prestigioso escritor John Banville, nacido en Wexford, Irlanda, en 1945. Ha trabajado como editor de The Irish Times y es habitual colaborador de The New York Review of Books. Ganó el Premio Booker con la novela “El Mar” en 2005. En mayo de 2011, John Banville recibió el prestigioso Premio Franz Kafka, considerado por muchos como la antesala del premio Nobel.

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5 comentarios en “QUIRKE

  1. hola Julio, conociendo tu blog. Totalmente de acuerdo en cuanto a estos libros(leí los 2 primeros y no me le animo al 3ero).Banville decidió inventarse un costado berreta y le salió bien.Igual cada tanto se le escapa y deja algunas frases buenísimas..
    me gusta mucho el blog y lo voy aprovechando, soy pediatra y recomiendo libros desde doctorfabian.blogspot.com. un saludo..
    ¡para cuando pennac y su sr Mallausenne?

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  2. Hola Rita, ya lo siento pero todavía no he leído “El lector de cadáveres”, lo tengo en la lista de mis próximas lecturas, pero parece que tiene buena pinta.
    Un saludo.

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  3. Hola Julio:
    No tiene nada que ver con la entrada de hoy, me han recomendado un libro “El lector de cadáveres”, de Antonio Garrido con un toque de thriller, quisiera saber su opinión.
    Gracias.
    Rita.

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