HARALD LINDMARK

El comisario Harald Lindmark es el principal protagonista de la novela “Dame tus ojos”(2008), del escritor finlandés Torsten Pettersson.

Lindmark es comisario criminalista en la policía de la ciudad de Forshälla, Suecia. Tiene cincuenta y cuatro años, mide uno setenta y seis y lleva veinticinco años en el Cuerpo. Tiene los ojos de un color azul grisáceo, pero un tanto acuosos y más entrecerrados que cuando era joven, con una cara donde van irradiando arrugas, bolsas bajo los ojos, los pelos de la barba encaneciendo, y pelos hirsutos que en los últimos años han empezado a salir también de la nariz. Son famosas la reuniones de Lindmark y su equipo de investigadores, por ser muy largas y con cuanta más gente mejor. Suele estar en mangas de camisa y sin corbata, con el cuello desabrochado. Utiliza gafas de media luna para leer. Inger era su mujer, murió hace tres años de cáncer en el intestino grueso. Tiene dos hijos, Mattias y Marta.

Otros personajes: Sonja Alder, investigadora adjunta, o “ayudante de campo” según Lindmark, relativamente joven, de veintiocho años, soltera, pelo castaño oscuro, de tez ligeramente morena, con rasgos finos y regulares, su madre era del Líbano, y su padre había huido de Estados Unidos para evitar ir a la guerra del Vietnam. La cara de Sonja algunas veces se transformaba por una sonrisa de dientes muy blancos, pero esas ocasiones eran pocas porque ponía empeño en ser inteligente y objetiva. Otro del equipo es el poli joven Markus Fredikson, con menos de treinta años, ex jugador de fútbol de alto nivel. Mas de uno noventa de estatura, espalda ancha, pelo rubio ondulado, tan guapo como un modelo, algo infantil, al que le tranquiliza limpiarse los dientes con hilo dental. Hector Borges, de la misma brigada, había llegado de Argentina a los doce años, con el pelo negro y brillante. Ambicioso, leal, pedante, le gusta seguir el reglamento al pie de la letra. Casado, tiene dos hijos. Monta en moto y viste cazadora de cuero. Gunnar Holm, también del mismo grupo, ha tenido una carrera paralela a la de Lindmark, con el que se lleva bien, aunque le envidie un poco. Gunnar utiliza gafas semicirculares, tiene más de cincuenta años, bajo, de constitución fuerte, tez morena y canoso con el pelo muy corto. Está casado con Britta, tiene dos hijos y varios nietos. Y por último, el comisario Hämäläinen de la policía de Helsinki, un hombre de cincuenta y cinco años, estatura media, con la cara como aplastada, con el pelo mojado y repeinado hacia atrás, y que viste un traje verde grisáceo.



Aprovechando que ha salido en bolsillo, compré esta novela “Dame tus ojos” y la verdad es que me ha gustado. Novedosa mirada la del comisario protagonista que quiere meterse dentro de los ojos del asesino para saber quién es, cómo mira a sus víctimas, en definitiva cómo poder atraparle. También es curioso el tema de las cartas o manuscritos epistolares que envían las víctimas a quien no saben que va a ser su verdugo. Un poco fallida me ha parecido la historia de otro personaje, que también se convierte en asesino por venganza amorosa. Y bueno, con un final inesperado y abierto a nuevas andanzas de nuestro sabueso Harald Lindmark.


Torsten Petterson nace en 1955 en Turku, Finlandia. Posteriormente se traslada a Suecia, donde actualmente es catedrático de literatura en la Universidad de Uppsala, la más antigua y respetada de Escandinavia. Ha escrito varios libros de poesía, estudios literarios y un libro de relatos. “Dame tus ojos” es su primera incursión en el género de novela negra.
             

Anuncios