DEJA EN PAZ AL DIABLO

 David Gurney, policía retirado y ahora investigador privado por encargo, es el protagonista de la novela “Deja en paz al diablo”, del escritor neoyorquino John Verdon. Esta es la tercera de este mismo autor y su  mismo personaje principal. “Sé lo que estás pensando“(2010) y “No abras los ojos“(2011) han sido comentadas ya en este mismo blog.

David Gurney se encuentra con estrés postraumático después de haber sido gravemente herido en una investigación en la que estaba inmerso hace un tiempo. En la actualidad tiene 48 años, lleva varios años retirado de la policía, pero acepta investigar casos, bien por amistad con quien se lo pide, bien porque le pica el gusanillo y no puede dejar de husmear como excelente sabueso que es. Sigue viviendo con Madeleine, que a su vez sigue trabajando a tiempo parcial en una clínica. Madeleine conoce a la perfección a Gurney, sabe cuando está deprimido y procura estar siempre a su lado pero sin agobiarle. No tienen televisión en casa. Madeleine, que siempre viste con colores muy vivos, lleva bastante tiempo leyendo “Guerra y Paz” de León Tolstoi. Los dos están cenando sopa de boniato y ensalada de espinacas. Gurney toma el café bien cargado. Es consumidor de ibuprofeno. Como excepción, toma a veces Bloody Mary. Cuando recibe la visita de su hijo Kile, de un anterior matrimonio, que llega en una elegantísima moto, recuerda que él a los veinte años  tuvo una Triumph Bonneville.

Otros personajes: Jack Hardwick, investigador jefe de la policía del estado de Nueva York, tiene un Pontiac GTO rojo parcialmente restaurado, lleva el pelo corto, ya lo tiene gris, no ha cumplido los cuarenta pero parece mayor que Gurney. Rebeca Holdenfield es psicóloga, muy atractiva, conduce un BMW 640i plateado y valorado en unos ochenta y cinco mil dólares. La teniente Bullard que es dura, lista, clara y pragmática, y devora el estrés como si fueran vitaminas, su trabajo es posiblemente su única adicción. Max Clinter es un excéntrico policía jubilado, que viste con camisa y pantalones de camuflaje militar y una botas de piel de serpiente que desentonan completamente. James Schiff es otro detective que tiene como costumbre sacarse cera de las orejas y arrojarla al suelo. Trout es un agente del FBI  que no le gusta nada a Gurney y viceversa. Y Kim Corazón, estudiante de periodismo, que es quien consigue enredar a nuestro David Gurney en esta trepidante investigación que se lleva a cabo en “Deja en paz al diablo”

Esta tercera novela de Verdon y Gurney me ha gustado mucho, en linea con las dos anteriores. Una trama larga y muy enredada que nuestro detective va deshaciendo poco a poco. Excelente pensador e intuitivo al máximo Gurney, que empieza en baja forma, va subiendo hasta alcanzar su plenitud investigadora. Con Madeleine, su mujer, siempre al lado, interesante secundaria que da a Gurney apoyo y serenidad para seguir adelante. En esta ocasión enfrentado a un asesino en serie, el Buen Pastor, que hace más de diez años cometió varios asesinatos igualitos y que ahora está a punto de reaparecer. Quizás tenga un final de película americana, pero la novela te engancha prácticamente desde el principio a sus últimos párrafos.

John Verdon, Nueva York, 1942. Trabajó en varios agencias publicitarias en Manhattan como director creativo hasta que, como su protagonista, se trasladó a vivr al norte del estado de Nueva York en un entorno rural. De sus dos anteriores novelas “Se lo que estás pensando” y “No abras los ojos” ha vendido miles de ejemplares en todo el mundo. 

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2 comentarios en “DEJA EN PAZ AL DIABLO

  1. Como que la primera me dejó un sabor agridulce, esperé a la que la segunda saliera en bolsillo y la acabo de comprar; esta tercera, si cae, no será antes de un año… por lo que tendré que volver a releer tu post.
    Slds.

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  2. Leí la primera y me gustó mucho, pero tengo tantas novelas esperando su turno que las dos siguientes han quedado acumulando polvo en la estantería … ¡Tendré que rescatarlas pero ya! Ji Ji Ji

    Un beso

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