Invierno ártico

El inspector Erlendur Sveinsson es el principal protagonista de la novela “Invierno ártico” (2005), quinta  publicada de esta saga en nuestros país –ver entradas anteriores-, aunque es la séptima en orden cronológico de las doce que ya ha publicado Arnaldur Indridason en Islandia.

Erlendur sigue en la comisaría de Hverfisgata. Está empezando a tener una relación con Valgerdur, que es técnica de laboratorio en el Hospital Nacional. Cuando va a visitarle Erlendur le ofrece una copa de Chartreuse. Ella le invita al teatro a ver una obra de Ibsen y nuestro inspector ya está dormido al cuarto de hora. Erlendur sigue fumando mucho. Conduce un Ford Falcon negro con tapicería blanca de más de treinta años, adquirido recientemente. Sigue acordándose casi obsesivamente de su hermano pequeño, muerto enterrado en la nieve. También aparecen en esta narración sus hijos. Eva Lind, que sigue intentando dejar sus problemas con las drogas; y Sindi, su hijo, que de vez en cuando pasa a visitarlo y  se fuma un cigarro con él. Compra para comer un plato preparado para calentar en el microondas, una sopa islandesa de carne. Está leyendo un libro sobre avalanchas de nieve en Islandía. Una compañera le ha puesto el “Himno de la alegría” de Beethoven como melodía en el móvil. Nada más lejos del carácter de nuestro entrañable sabueso.

Otros personajes: Sigurdur Oli, policía a las órdenes de Erlendur. Su mujer Bergpóra le ha propuesto adoptar un niño, aunque a él no le hace ninguna gracia. Sigurdur suele ver en la tele series americanas de policias, con un cuenco lleno de palomitas y un refresco sobre la mesa. También le gusta el fútbol americano y el béisbol. Recuerda a su padre que le llamaban “sifón”, se esfuerza por ser todo lo que él no era. Elinborg es la otra agente de la misma comisaría a las ordenes de Erlendur, siempre tratando de animar a su jefe. Tiene a su hija enferma y tiene que ponerse de acuerdo con su marido, que es mecánico, para quedarse por turnos en casa. Marión Briem, ex jefe de nuestro inspector, jubilado, muy enfermo. Está ingresado en la unidad de cuidados paliativos del Hospital Nacional, aunque hasta el final de su vida Erlendur le sigue visitando y pidiendo consejo en sus investigaciones.


Me ha gustado mucho “Invierno ártico”, la quinta de la serie Arlandur/Erlendur. En esta ocasión, el tema central de la narración es el racismo en las escuelas. Racismo de profesores con alumnos; así como entre alumnos del país y alumnos inmigrantes. De islandeses con asiáticos o de ricos y pobres. Larga investigación de nuestro inspector Erlendur Sveinsson, uno de mis favoritos, y sus ayudantes Sigurdur Óli y Elinborg. Por cierto, que Erlendur sigue siendo muy aburrido, solitario, triste y meditabundo, pero también sigue siendo un excelente investigador. Y quién sabe, parece que el amor de una mujer le está rondando ¿Cambiará en algo la vida de nuestro poli? Esperamos con ganas la próxima entrega. De momento, os recomiendo muy mucho este “Invierno ártico”.         

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