STRIDE

El teniente de policía Jonathan Stride es el principal protagonista de las novelas “Inmoral”, “Venganza”, “Acosada”, “Caso Abierto” y “Tierra de sepultura”, del autor norteamericano Brian Freeman.

Stride tiene 41 años al comienzo de la saga. De ojos castaños y enigmáticos. Cabello negro salpicado de mechones grises, corto y desaliñado. Se siente como un cincuentón. Recuerda mucho a quien fuera su mujer, Cindy, que murió de cáncer. Fuma mucho. En el móvil lleva como melodía de llamada “Chattahoochee“, de Alan Jackson. Conduce una furgoneta Bronco. Calza botas de cowboy. Vive en Park Point, Duluth, Minnesota, donde transcurren la mayor parte de estas novelas. Juega al blackjack con Maggie, su compañera de comisaría, en un pequeño casino, para relajarse un poco. Suele estar trabajando en su despacho a horas intempestivas, casi siempre de noche. Porta una pistola Ruger enfundada bajo una chaqueta gris. Escucha a Sara Evans en el coche.

Otros personajes: Maggie Bei “Mags”, sargento del cuerpo de detectives. Ha estado muy enamorada de Stride. Mide poco más de metro y medio de altura. Inmigrante china. Tiene el pelo negro azabache, cortado como una bola y el flequillo le cae sobre las cejas. De rostro bonito y expresivo, con brillantes ojos almendrados y la piel de un suave tono dorado. Viste una chaqueta de piel color borgoña encima de una camisa blanca de la marca Garp y vaqueros negros comprados en una tienda para adolescentes. Aunque no duda en ponerse una minifalda de piel negra y bragas de un color rosa brillante, si tiene que simular que es una prostituta en el caso que están investigando. Kyle Kinnich, alias K-2, es el jefe de policía y de Stride. Muy bajito, viste un traje color marengo y puntiagudos mocasines negros. Guppo es otro poli de la misma brigada. Archibald Gale, abogado, apodado “El Mago”, con perilla, impecablemente vestido. La jueza Catherine Kassel, de cuarenta años, delgada. La revista “Law & Politics” la había declarado la jueza más sexy de Minnesota. De cabello rubio impecablemente peinado y rasgos elegantes y afilados. Y por último, Serena Dial, de la oficina del sheriff del Condado de Clark en Las Vegas, de uno ochenta metros de altura, ágil, de cuerpo fuerte y musculoso, viste una camiseta blanca sin mangas por dentro de unos vaqueros ajustados y desteñidos. Le gustan el jazz y el country. Lleva una pistola Sig Sauer de 9 mm. De ahora en adelante va a ser  la compañera de nuestro teniente Stride, compañera a todos los niveles.

He leído dos de las cinco novelas de esta saga protagonizada por el teniente Stride y la verdad es que me han gustado. Novelas negras con marcado suspense psicológico, raptos, desapariciones, asesinos en serie, en algunos casos muy diabólicos. Unas gotas de sexo, casi siempre protagonizadas por nuestro policía protagonista, que busca a la mujer que pueda sustituir a su esposa muerta de una enfermedad. Stride se encuentra a menudo en un déjà vu, una paranoia creciente y puntuales ataques de pánico. Se leen fácil, son entretenidas y con grandes dosis de intriga hasta las últimas páginas. Estas novelas se conocen en nuestro país sobre todo gracias a las ediciones de “El Círculo de Lectores“.

Brian Freeman nace en Chicago en 1963. Tras finalizar su formación académica y licenciarse en Lengua inglesa, empezó a colaborar en diversas revistas literarias, escribiendo artículos de opinión, relatos cortos y cuentos. Trabajó también como director de marketing y relaciones públicas. Con su primera novela, “Inmoral” (2005), ganó el premio Macavity Award y fue finalista de los prestigiosos Dagger, Edgar, y el Anthony y Barry. Sus libros han sido traducidos a más de veinte idiomas.

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