DON DE LENGUAS

La joven periodista Ana Martí, la filóloga Beatriz Noguer y el inspector de policía Isidro Castro son los  protagonistas de la novela “Don de lenguas”, de las autoras Rosa Ribas y Sabine Hofmann.

Ana Martí es una periodista novata. Es cronista de sociedad en “La Vanguardia“. Tiene unos enormes ojos de color castaño claro, como el pelo que llevaba recogido hacia atrás. De labios gruesos, que algo abiertos al sonreír con timidez, levantan los pómulos pronunciados y estiran una barbilla ligeramente cuadrada. Viste chaqueta negra, falda larga, medias oscuras y zapatos planos. Una vez a la semana, Ana ofrece servicios de amanuense en una de las casetas situadas cerca del mercado de la Boquería. Escribe y lee cartas a personas analfabetas o que quieren que sus cartas estén redactadas con pulcritud. Nuestra joven periodista está leyendo “Nada” de Carmen Laforet. Le gusta acudir de vez en cuando a ver partidos de pelota en el frontón Novedades. Su padre, también periodista, ha sido encarcelado y depurado por el Régimen.

Beatriz Noguer es filóloga, profesora que no ejerce por motivos políticos. Ha vuelto de Argentina. Intenta ocupar una plaza de visitante en la Universidad de Oxford. Es rubia. Últimamente desayuna café con un cigarro. Suele fumar con boquilla. Está leyendo “Introducción a los dialectos franceses” de Albert Dauzat, compaginándolo con “El Quijote” de Cervantes. Para conseguir dinero tiene que vender una vieja edición de “Las Metamorfosis” de Ovidio, ilustrada en 1521 en Venecia. Beatriz suele citar autores clásicos, sobre todo a Quevedo. Se considera una especialista en literatura medieval. Conduce un antiguo Hispano-Suiza. Se coge una buena cogorza bebiendo pastis con su prima Aneta.

Isidro Castro es inspector de la Brigada de Investigación Criminal de Barcelona. Es gallego de nacimiento. Actualmente casado con Araceli y tiene dos hijos, Cristóbal y Daniel. Estuvo viudo durante un tiempo viudo. Su primera mujer, Regula, falleció, así como otro hijo también llamado Daniel, muerto con solo ocho años. Castro viste un traje mal cortado que, aunque se le ajustaba al cuerpo, parecía quedarle grande y lo hacía rectangular y algo piernicorto. En casa se calza unas zapatillas de franela. A veces se le va la mano y pega bofetadas a testigos que interroga. Es metódico, sistemático y riguroso. Vive en Collblanc, un barrio en Hospitalet de Llobregat.

Aparecen también: el fiscal Grau, impecable, ha sido juez militar, donde destacó por su capacidad y prontitud a la hora de dictar sentencias de muerte. El comisario de la BIC, Goyanes. El inspector Burguillos, borrachín y pelota. Mateo Sanvisens, que es jefe de redacción en “La Vanguardia”. El joven agente Sevilla. El abogado Pablo Noguer. Y Manzaneque, inspector de la BIC. Un hombre robusto de unos cincuenta años, de vientre abultado, con sombrero que cubre una densa cabellera canosa como el bigote y que fuma tabaco  de liar.

Me ha gustado “Don de lenguas”, escrita a dos manos por Ribas y Hofmann. Muy interesante y muy bien ambientada en Barcelona en el año 1952, en plena dictadura franquista. Tres protagonistas, una joven periodista, una filóloga -el personaje más logrado- y un inspector de policía tratando de investigar un asesinato entre personas muy influyentes de la burguesía barcelonesa. En medio de un ambiente hostil lleno de funcionarios y políticos corruptos. Muy recomendable.

Rosa Ribas nacida en 1963 en el Prat de Llobregat. Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Barcelona. Desde 1991 reside en Fráncfort, Alemania. Es autora de la trilogía policiaca  protagonizada por la comisaria hispano alemana Cornelia Weber-Tejedor, ver anterior entrada de este blog,  y otras tres novelas “El pintor de Flandes” (2006), “La detective miope” (2011) y “Miss Fifty” (2012).

Sabine Hofmann, nacida en Bochum, Alemania, en 1964, vive actualmente en la pequeña ciudad de Michelstadt. Estudió Filología Románica y Germánica, y trabajo varios años como docente en la Universidad de Fráncfort, donde conoció a Rosa Ribas.

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2 comentarios en “DON DE LENGUAS

  1. Entre que me encanta como escribe Rosa Ribas y que estoy terminando la serie del Ex-Inspector Mascarell con la misma ambientación, más lo bien que la describes, te aseguro que cae este verano.
    Un abrazo.

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