Manda flores a mi entierro

El policía Arturo Sanromán es el principal protagonista de la novela “Manda flores a mi entierro” (2007), del escritor zaragozano Ricardo Bosque.

Sanromán vive en el barrio de Miralbueno. Está casado con Nines. Tienen dos hijos, que le han regalado un reloj de bolsillo. En las llamadas del móvil le suena el himno del Real Madrid, otra broma de uno de sus hijos. Colecciona cosas viejas, como carteles publicitarios de chapa descacarillada, sifones de diversas marcas de soda, planchas de carbón …….. y, por supuesto, libros, para los que tiene reservado un lugar preferente en la buhardilla del adosado. Le gusta el tinto Somontano. Se toma varios cafés de máquina. Y se ha dejado perilla.

Cayetana Marqués, más conocida como “Tana”, comparte con Sanromán el protagonismo de esta historia. Dirige una floristería y además ayuda a suicidarse a clientes que, previo pago, han decidido contratar sus servicios por no ser capaces de quitarse la vida por sí mismos. Tiene treinta y siete años, 1,70 de estatura, melena corta de un pelo muy negro con algunas mechas rojas, de ojos grandes y redondos, pestañas de muñeca, la piel tersa, la boca pequeña y los labios finos, de complexión atlética y muy  atractiva. Lleva doce años casada con Luis, que es abogado. Tienen un hijo, Juan. Fuma Fortuna, pero está tratando de dejarlo. Le gusta Audrey Hepburn en “My Fair Lady“. La película “Arsénico por compasión” le parece la mejor de todos los tiempos. Y “Gloomy Sunday” canción compuesta por Rezsö Seress, su tema favorito.

Otros personajes:

Pilar es la dependienta de la floristería, es alta y con tendencia a engordar, de pelo moreno, cara redonda y nariz respingona, y una voz tan respingona como la propia nariz. Cuando guarda silencio es una chica muy agradable. Lorenzo y Julíán son los repartidores. Elena y Santos dominan las técnicas de eliminación. Mercedes Samper es la madre de “Tana”, y Julio Ugarte su mayordomo. Luego está el padre de Arturo, osea Sanromán padre, al que le gustan las plantas medicinales y quiere poner un huerto para cultivarlas, según su hijo se ha convertido en un anarquista recalcitrante, que bebe Anis del Mono, juega a la petanca y le gustan las novelas de Simenon o Ellery Queen. Ramón es el tio de “Tana”, con quien se lleva muy bien, para ella es como si fuera su padre. Trabaja conduciendo una ambulancia. Y Félix Lozano, agente asignado a Sanromán, que se ha convertido en su réplica exacta, con quince años menos. Eso sí fumando, pero que ha logrado imitar a la perfección el corte de pelo, la perilla, la forma de vestir y caminar.

Me ha gustado “Manda flores a mi entierro”. Una historia que hasta su final no sabes qué te va a deparar. De escritura fresca y ágil, se centra en lo que quiere contar, sin recovecos ni cuestiones paralelas, con los personajes justos y muy bien retratados. A a mi me ha gustado mucho el padre de nuestro poli Arturo Sanroman. Tiene un tema de fondo que tiene su originalidad y que puede causar controversia: el suicido, más o menos, asistido. No digo más. Leedla, que pasaréis un buen rato como yo lo he pasado.

Ricardo Bosque nace en Zaragoza en 1964. Estudió Empresariales. Además de esta novela, ha publicado: “El último avión a Lisboa” (2000), “Suicidio a crédito” (2009), y en diciembre del 2011 su primera novela ebook “Cuestión de galones”. Es colaborador habitual de la revista Gangsterera y la digital Calibre.38, ambas dedicadas al género negro.

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