Los vigilantes del faro

El policía Patrik Hedström es el principal protagonista de la novela “Los vigilantes del faro” (2009), de la escritora sueca Camilla Läckberg. Es la séptima entrega de esta saga. Ver anteriores reseñas en este mismo blog.

Hedström se incorpora al trabajo después de haber estado un tiempo de baja a causa de un amago de infarto. Los médicos le dicen que se lo tome con más calma, pero en algunas situaciones no es posible. Sigue en la Policía de Tanum; y con su mujer Erika. Tienen tres hijos, Maja la mayor, y los gemelos Noel y Antón, que se han salvado después de un aparatoso accidente. Erika sigue sintiendo mucha curiosidad por los casos que investiga su marido, incluso llega a implicarse demasiado. Le sigue preparando galletas de pan con mantequilla, queso y caviar para mojar en el chocolate caliente. Por cierto, nuestro Patrik es muy malo conduciendo, ningún compañero quiere ir de copiloto con él.

Otros personajes:

Bertill Mellberg es el jefe de la comisaría. Un poco desastre. Muy buena persona, pero mete mucho la pata y a veces adquiere un protagonismo exagerado.

Martin Molin es el poli más joven de la comisaría. Es pelirrojo. Casado con Pia, acaban de tener un hijo.

Gösta Flygare, de la misma brigada. Un auténtico glotón. Le sigue dando a las galletas Ballerina. Y se come gratén de pescado comprado en el Konsun.

Annika es la recepcionista de la comisaría. Casada con Lennart, han adoptado una niña china.

Paula Morales es la agente que mejor se lleva con Hedström. Bajita, valiente. Vive con Johanna, tienen un hijo adoptado. Su relación no está pasando por el mejor momento.

Ernst es el perro de la jefatura.

Sven Barkman es jefe de unidad de Asuntos Sociales. Un hombre menudo y ágil, con la cara delgada y la barbilla puntiaguda, que acentúa una barba alargada.

Ulf Karlgren es de la Policía de Gotemburgo. Robusto, con cazadora de cuero negro y botas de vaquero. Debajo de la cazadora lleva una camiseta desgastada con la leyenda AC/DC. Compensa la escasez de pelo de las entradas con una larga cola de caballo. Y se adivina en el bolsillo trasero del pantalón una caja de rapé.

Konrad y Petra, de la brigada de homicidios de Estocolmo.

Me ha gustado o, mejor dicho, me ha entretenido “Los vigilantes del faro”. En la misma línea que las seis anteriores de Camilla y su policía Patrik Hedström. Más de lo mismo, Erika que también quiere meterse a investigadora; su hermana Anna que no levanta cabeza la pobre; el jefe metepatas; los compañeros de comisaría, y hasta el mismo Ernst, el perro de la comisaría, ahí siguen. Es verdad que en la segunda parte de la novela hay más movimiento, hasta llegar a un imprevisible desenlace narrado a buen ritmo.

En este mes de diciembre y en Canal+  podemos ver “Los crímenes de Fjällbacka“, basada en los libros de la mencionada Camilla Läckberg.


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