Cold Cold Ground

El detective Sean Duffy es el protagonista de la novela “Cold Cold Ground” (2012), del escritor irlandés Adrian McKinty.

Sean es sargento detective en la comisaría de policía de Carrickfergus, Irlanda del Norte. Es un melómano con título universitario en Psicología, al que quieren matar los católicos por ser policía; y los protestantes por ser católico. Vive en Coronation Road. Tiene treinta años, mide uno setenta y ocho y pesa setenta kilos. Largirucho, no musculoso. Piel morena, pelo oscuro rizado, ojos azul oscuro. Nariz aguileña muy poco celta. Se cuenta catorce canas. Le gusta mucho el zumo de lima con vodka, a ser posible Smirnoff de cuarenta grados. Lee el “Belfast Telegraph“. Es seguidor del Liverpool. Le gustan más los Stones que los Beatles. Fuma Marlboro lights y bebe Coca-Cola. Escucha en casa “Double Fantasy” de John Lennon y Yoko Ono y, en el coche, el álbum “Presence” de Led Zeppelin. Le gusta leer a Goethe, a Schiller o a Novalis. Conduce un BMW. Suele vestir un sobrio polo negro, vaqueros negros, zapatos negros, con una chaqueta de sport oscura y un impermeable. En casa, para estar cómodo, se pone una camiseta del Che Guevara que Jim Fitzpatrick ha serigrafiado especialmente para él, un par de vaqueros viejos y unas deportivas Adidas. Se calienta con una estufa de parafina. Con Laura va al cine a ver “Carros Fuego“.

Otros personajes:

Brennan es inspector jefe, un hombre alto, de rostro ovalado, pelo castaño claro, casi rubio, y ojos inteligentes azul pizarra. No tiene pinta de irlandés, ni de inglés. Es probable que en su reserva genética hubiera sangre vikinga. Bebe Duffy Guines con Bushmills y rellena el crucigrama del Daily Mail.

El detective McCrabban, que tiene un fuerte y silbante acento de campesino de Ballymena, es alto, desgarbado, con un bigote de guripa de la vieja escuela, pelo lacio azafranado y piel pálida, medio azulada. Es el sexto de nueve hermanos. Le gusta comer fritada del Ulster. Fuma en pipa.

McCallister es sargento, de cara regordeta y nariz de bebedor.

Matty McBride es un poli de veintitrés años. Un personaje curiosos, de pelo castaño rizado, cuerpo flaco como un lápiz y que mueve las orejas. Es bajito, no llega a uno sesenta y cinco. Es técnico forense. Fuma Rothman´s.

Burke es otro agente veterano, de unos cincuenta y cinco años. Un fulano que no se anda con bromas. Ex del ejército y de la policía militar. Ha estado destinado en Palestina, Chipre, Kenia…

Laura Cathcart es forense, lleva en el cuello una pequeña cruz celta, ojos azules, pelo negro, labios de un rojo camelia oscuro. Es atractiva y de carácter dominante. Viste un jersey ajustado de color mostaza, pantalones negros y tacones altos. Conduce un Volvo 240 verde. Para desayunar prepara porridge.  Según nuestro sargento Duffy, Laura es todo una joya, “doctora, tía buena y cocinera”.

“Cold Cold Ground” me ha parecido una buena novela negra. Ambientada en el año mil novecientas ochenta y uno, en el Ulster irlandés. En ese momento varios activistas del IRA están en huelga de hambre hasta la muerte. Hay continuos atentados, manifestaciones, disturbios, muertos…… Y en medio de todo ésto, un sargento culto, universitario, melómano, que intenta investigar unos crímenes misteriosos, de hombres que aparecen con una mano cortada, homosexuales; y que pueden ser militantes unionistas o del Sinn Féin. Dura y a la vez con toques humor. Me parece una narración muy recomendable.

Adrian McKinty ha nacido en el año 1968 en Belfast, Irlanda del Norte. Estudió Filosofía en Oxford. Se trasladó a Nueva York donde realizó todo tipo de trabajos para sobrevivir. Su carrera literaria empezó cuando logró una plaza de docente de lengua en Denver. Es autor de una docena de novelas negras, que tienen en común la agitada historia reciente de Irlanda del Norte, que él vivió durante su infancia y adolescencia. Desde el 2008 vive en Melbourne, Australia.

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