TERAPIA DE RIESGO

La doctora Diana Cladellas y el investigador de laboratorio Mark Günev son los principales protagonistas de la novela “Terapia de Riesgo” (2013), de la autora Amalia Lafuente.

Diana es una mujer que, sin ser guapa, llama la atención de los hombres. De belleza lánguida, un tanto intelectual. De mirada transparente e intensa, con una frondosa cabellera recogida en una trenza floja. Tiene unas piernas bien moldeadas, heredadas de su madre. Lleva 19 años casada con Claudi. Conduce un Clío. Viven con su gata “Tara”. Está leyendo “Traición”  de Harold Pinter. Escucha una canción de Fito & Fitipaldis:  Se torció el camino, tú ya sabes que no puedo volver. Son cosas del destino, siempre me quiere morder (Me equivocaría otra vez).

Mark Günev es un investigador atípico. Alto, de piel morena y mirada penetrante, hijo de padre turco y madre española. Formado en Londres donde sus padres habían emigrado cuando eran jóvenes. Vive en un pequeño barco. Le gusta desayunar bocadillos de tortilla. Se desplaza en moto.

Otros personajes:

Lluis Nicolás es el director del hospital. De perfil alopécico, gesto obcecado en las cejas, de piel curtida y picada por viejas cicatrices de acné. Le gusta mucho la ginebra.

Matilde Savall es coordinadora médica. Viste con ropa moderna y juvenil, de cabello rizado, artificialmente despeinado. Tiene un hijo de nacionalidad estadounidense. Según ella es de padre cubano, pero las malas lenguas dicen que era homosexual y que se había quedado embarazada mediante inseminación de un donante anónimo.

Josep Hernández y Cristina Sanfeliú son Mossos d´Esquadra. Él, alto y corpulento, como salido de un anuncio de gimnasio. Ella, con el cabello recogido en una cola, los pantalones bajos de cintura y las zapatillas deportivas, no parece en absoluto una policía, sino más bien una estudiante recién salida del instituto.

Claudi, marido de la doctora Cladellas, es un cirujano plástico que tuvo un grave problema en una de sus operaciones.

Evarist Figueras es otro cirujano plástico, de mucho prestigio, que había hecho su formación en EE.UU.

Lucena es un técnico de laboratorio. Alto, blando, con el cabello largo y cano y la piel enferma. Un buen día desaparece misteriosamente…

“Terapia de riesgo” me ha parecido, por encima de todo, una novela que indaga en el mundo de los investigadores médicos. Corrupción, ambición, explotación y una obsesión: luchar contra el envejecimiento. El culto al cuerpo, sea como osea, aunque haya que utilizar en sus experimentos seres humanos que en sus países viven en la absoluta pobreza. Con tintes de novela negra, aunque a sus principales protagonistas, una doctora y un investigador de laboratorio, les falte un poco de fuerza y carácter. Quizás sea porque no son sabuesos profesionales. Se nota que su autora es una auténtica profesional que conoce perfectamente este mundo de investigadores y laboratorios farmacéuticos.

Amàlia Lafuente, de Barcelona, nacida en el 1952. Es doctora en Medicina, profesora titular de Farmacología de la Universitat de Barcelona.  Ha dirigido numerosas tesis doctorales y publicado diversos artículos científicos y de divulgación. Obtiene varios premios, en el 2004 el primer premio de guión en el certamen de la Escola d´Escriptura de l´Ateneu Barcelonès; y en el año 2006 finalista del premio de narrativa breve Districte V. Por su anterior novela, “Código Genético”, fue galardonada con el XVI Premi Literari Ciutat de Badalona y el XXII Premi Països Catalans Solstici d´Estiu de 2009.

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