Causas naturales

El inspector McLean es el protagonista de la novela “Causas naturales” (2012), del escritor británico James Oswald.

Anthony McLean es inspector en la policía de Edimburgo. Viudo de Kirsty, que fue su mujer. Sus padres murieron en un accidente de aviación cuando él solo tenía cuatro años. Tiene ingresada a su abuela en el Western General Hospital en estado vegetativo. McLean se graduó en la Academia de Policía de Tulliallan. En cierta ocasión invita a comer a una amiga al restaurante tailandés Guildford Arms. Le gusta beber pintas de Deuchars. Conduce un viejo Alfa Romeo heredado de su padre.

Otros personajes:

Chales Duguid es un comisario que se lleva muy mal con McLean. Es bastante mayor que él, debe tener cincuenta y tantos años. Su pelo, rojo en otros tiempos, se ha vuelto gris y empieza a ralear. De rostro rubicundo, surcado de arrugas y prominente barriga. Racista y maleducado con todo el mundo. Regular policía, que lo único que quiere es ascender.

Bob Laird, o “Bob el cascarrabias”, es un sargento veterano al que le gusta mucho leer el periódico en su jornada laboral, pero que cuando se pone a ello es un buen policía.

MacBride es un joven agente que se convierte en la mano derecha de su jefe McLean. Tiene una abundante mata de pelo rubio cobrizo. Es experto en navegar por Internet, cuando lo requiere la investigación que llevan en marcha. Conduce un Vauxhall Vectra blanco.

Emma Braid es de la policía científica. Luce una rebelde melena negro azabache y una nariz respingona. Viste ropa de calle: vaqueros desteñidos y una camiseta amplia. Se lleva muy bien con nuestro inspector protagonista y quedan para tomar unas cervezas.

Kydd es otra joven agente, que sabe hacer excelentes retratos robot. En sus ratos libres está estudiando oposiciones.

Angus Cadwallader es patólogo forense.

Jayne McIntyre es la comisaria jefe.

Andy Houseman, “El grandullón”, es sargento.

Me ha gustado “Causas naturales”. El cuerpo crucificado y mutilado de una joven aparece en una habitación oculta y tapiada de una vieja mansión, que va a ser restaurada. Hace ya más de 60 años de su muerte y parece un macabro ritual. Después se suceden los asesinatos de honorables y ricos ancianos, que aparecen cruelmente apuñalados. Ahí aparece nuestro sabueso, el inspector McLean, un personaje al que le falta un poco de fuerza, que no cejará hasta descubrir quién o quiénes mataron a la joven. Ocultismo y demonios aparecen alrededor de esta narración, que aunque no es una gran novela, está bien escrita y entretiene bastante.

James Oswald es un granjero británico, que se ha convertido en novelista de éxito de la noche a la mañana tras autopublicarse y vender sus libros en Internet. La entusiasta respuesta de los lectores llevó a la editorial Penguin a fichar al escritor. Además de esta novela que hoy reseñamos, Oswald es autor de los tres libros siguientes de esta saga, que tiene a McLean como protagonista: The Book of Souls, Dead Man Bones y The Hangman´s Song. Sus novelas ya se han traducido a 14 idiomas. A pesar del éxito, Oswald continúa durmiendo en una caravana en su granja de Fife (Escocia). Escribe sus novelas mientras cuida sus vacas de las Highlands y de sus ovejas neozelandesas. Dice que los beneficios obtenidos de la venta de los 50.000 ejemplares de Causas naturales los invirtió en un nuevo tractor para trabajar en sus terrenos.

Vídeo de “The Telegraph”, que no hemos podido embeber.
How a Scottish farmer became crime fiction’s next big thing

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