No nos dejan ser niños

La agente de policía María Médem es la principal protagonista de la novela “No nos dejan ser niños” (2014), del autor barcelonés Pere Cervantes.

María es policía en una comisaría local en Ciudadela, Menorca. Procede de la unidad de Homicidios de Barcelona. Acaba de incorporarse tras la baja maternal de su hijo Hugo. Tiene 39 años. Es hija de policía. Está casada con Bruno, que viaja por cuestiones laborales. Viste una camiseta informal y escotada, vaqueros y unas zapatillas. Cena tortilla de calabacín, una loncha de pavo y una rebanada de pan integral. Suele desplazarse en bicicleta. Escucha en el coche el Hope There’s Someone de Antony & The Johnsons. Y en su IPod canciones de los Tears for Fears.

Otros personajes:

– Roberto Rial es policía responsable de la unidad de Homicidios de la Central, en Madrid. Tiene 44 años. En el pasado tuvo una aventura amorosa con nuestra María Médem. Taciturno, con una mueca de granuja en sus labios y una pose de guapo que, a sus años, todavía preserva intacta, pese a algunas canas que entreveran su pelo cortado a cepillo. Mide 1,85 y viste vaqueros, zapatillas y una camisa blanca. Se pone “Esencia” de Loewe.

– Alvaro Aldea es poli de la Brigada de Investigación Tecnológica, que acompaña a Rial desde Madrid. Es un poco más alto que su jefe y tiene unos 15 años menos. De complexión atlética y con un atuendo más propio de un concursante de Operación Triunfo que de un policía.

– Paco Galván es un profesor de universidad ya retirado. Ayudaba a María elaborando perfiles, un auténtico profiler. Ahora vive retirado en Cala Murtar.

– Zambrano es un agente recién salido del horno, tras su paso por la Academia. Un atractivo asturiano encantado de que su primer destino sea una isla, cuyas lugareñas aún  no lo conocen. Según María, un auténtico yogurín.

– Sánchez es el jefe de la comisaría.

– Garrido es un oficial cordobés, veterano conocido por ser uno de los secuaces Sánchez.  

Me ha gustado “No nos dejan ser niños”. Una narración que transcurre en la isla de Menorca, donde parece que nunca pasa nada. Sin embargo, cuando aparecen varios cadáveres de mujeres de edad avanzada, todo parece indicar que hay un asesino en serie actuando metódicamente. Llegan refuerzos desde Madrid y María Medén, una policía con problemas familiares, se involucra en una larga investigación. Una novela que va ganando en intensidad mientras se van sucediendo estos asesinatos rituales.

Pere Cervantes nació en Barcelona en 1971. Es subinspector de la Policía Nacional de Castellón. Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha estado tres años en los Balcanes como observador de paz de la ONU. Además de esta novela, ha publicado “Trescientos sesenta y seis lunes”, “La soledad de las ballenas”, “Tranki pap@s” y “Rompeolas”.

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