Mis queridos traductores (2)

Allá por el 5/12/10 subimos una entrada a nuestro blog sobre los traductores de las novelas negras que leemos. Hoy vamos con una segunda entrega, citando los traductores de las novelas que hemos leído últimamente:

Maia Figueroa Evans del Inglés, ha traducido Sangre o amor y Muerte entre líneas, de Donna Leon.

María Porras Sánchez, La otra piel de David Mark y Los mocasines de otro hombre, de Craig Johson.

Carmen Montes Cano, El hombre invisible de Salem, de Christoffer Carlsson; y junto con Ada Berntsen, El leopardo, de Jo Nesbo.

Bente Teigen Gundersen y Mariano González Campo, El murciélago,  también de Jo Nesbo.

Enrique Bernárdez Sanchis, Hipotermia, de Arnaldur Indridason.

Wenceslao-Carlos Lozano, A qué esperan los monos, de Yasmina Khadra      

Eduardo Iriarte, La biblia de las tinieblas, de Ian Rankin.

Santiago del Rey, Miedo a las aguas oscuras, de Craig Russell.

Mauricio Bach Juncadella, Galveston de Nic Pizzolatto.

Montse Triviño, Causas naturales, de James Oswald.

Nuria Barrios, Órdenes sagradas, de Benjamin Black.

Kristi Baggethun y Asunción Loreno, Segundos negros de Karin Fossum.

Franciso Javier Villaverde González, El caso Telak, de Zygmunt Miloszewski

Carmen M. Cáceres y Andrés Barba, El tratamiento, de Mo Hayder.

Martin Simonson, Viajo sola, de Samuel Bjork.

Javier Guerrero, Tatiana, de Martin Cruz Smith.

Julia Alquézar, Clavos en el corazón, de Danielle Thiéry.

Lidia Álvarez Grifoll, Muerte en las islas, de Jean-Luc Bannalec.

Ersi Marina Samará Spiliotopulu, Hasta aquí hemos llegado, de Petros Márkaris.

Eduardo Berti, Arab jazz, de Karim Miské.

Montse Roca, Martes de hielo, de Nicci French.

Ana Isabel Sánchez, Trece horas, de Deon Meyer.

Ana Herrera Ferrer, Una revelación brutal, de Louise Penny.

Juan Mari Mendizabal, El efecto Marcus, de Jussi Adler-Olsen.

Marta Lapides, Expediente de desaparición, de Dror Mishami.

Teresa Clavel Lledó, Pista negra, de Antonio Manzini.

Blanca Ostiz Ostalé, La golondrina negra, de Sissel-Jo Gazan.

Juan Carlos Durán Romero, Irène, de Pierre Lemaitre.

Muchas gracias a todos, sin vosotros no sería posible, y hasta la próxima traducción.

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