Let it bleed

9788490561058El inspector Rebus es el protagonista de la novela Let it bleed (1995), publicada en España como Muerte helada, del escritor escocés Ian Rankin.

Es la séptima novela de la saga Rebus de las veintiuna publicadas.

En España han visto la luz diecinueve. Faltan la décima, Dead Souls (1999), y la última, Rather be the Devil (2016).

En “Muerte helada” John Rebus es inspector en la comisaría de St Leonard’s. Le pone un poco de Macallan al café. Desayuna en el coche camino del trabajo, café y un panecillo de beicon. Recuerda que le gustaban los puzles. Mientras da un paseo, tararea mentalmente “The Needle and the Damage Done“. En casa siempre está escuchando a los Stones. Recuerda a Keitel y De Niro en “Malas calles“. En el “Oxford,” su pub favorito, se toma media pinta de Caledonian Eighty y un whisky de malta doble, acompañado de los habituales Klasser y Dougary. Acude a la Biblioteca Nacional situada junto a George IV Bridge. Le acaban de instalar en el curro un ordenador nuevo, un PanoTech. Su hija Sammy, de veinte años, trabaja en el SWEEP, servicios sociales para ex convictos. En cierta ocasión Rebus, nuestro duro sabueso, derrama lágrimas estando con Sammy. En otro momento piensa que él jamás se suicidaría, que sería incapaz de quitarse la vida.

Otros personajes:

Siobhan Clarke, agente, conduce un Renault 5 color cereza. Policía siempre muy cerca de Rebus, tienen una relación especial.

Brian Holmes es sargento, siempre con su café y su donut; y su bufanda de lana azul.

Watson “El Granjero” es el comisario. Frank Lauderdale es el inspector jefe.

Allan Gunner, jefe de policía adjunto, conduce un Rover 800. Marie Henderson es periodista.

Alexander Gates es forense, con mucho sentido del humor. De figura imponente, su físico es más propio de un luchador que de un enterrador.

Curt es otro forense, que además da clases en la Facultad de Medicina y a estudiantes de Derecho. Tiene fama de no dormir nunca. Puedes llamar a cualquier hora del día y siempre está alerta.IanRankin

Alister Flower es inspector. Viste un traje azul claro con camisa a juego y una corbata blanca y negra con un motivo en zigzag, lustrosos mocasines marrones y calcetines de deporte blancos. Rebus piensa que es un capullo redomado. Algunos le llaman el “Hierbajo”.

Gill Temper es comisaria, antigua pareja de John. Lleva el pelo oscuro, y con un corte desenfadado, que hace que unas largas medias lunas caigan sobre sus mejillas. Tiene los ojos verdes esmeralda. Va al gimnasio, sauna y masaje.

Me ha gustado mucho esta Muerte Helada. Rebus en plena forma, investigando en Edimburgo y alrededores, allá por el año 1995. Solo veintidos años han tardado en publicar esta novela en España, ¡ja! John sigue fumando y bebiendo y sigue siendo un auténtico poli picajoso y cabezota. Cuando se mete en una investigación no para hasta no tener al culpable dentro de sus fauces. En esta ocasión también aparecen sus dosis de humor, alguna vez negro, y su vida solitaria. Se queda dormido en el sillón del salón de su casa.

“Pocos inviernos en Edimburgo han sido tan largos y fríos como este y Rebus se halla atrapado en una red de intrigas que arroja más preguntas que respuestas. Algo se mueve en las altas esferas políticas y esta vez los culpables pueden encontrarse fuera del alcance de la justicia”