Ícaro

9788416237203El detective Benny Griessel es el principal protagonista de la novela Ícaro (2015), del autor sudafricano Deon Meyer.

Griessel es capitán de policía en la Unidad de Delitos Graves y Violentos de la Dirección de Investigaciones Criminales Prioritarias (DICP, más conocida como “Los Halcones”). Blanco, tiene 46 años y es alcohólico en rehabilitación. Lleva más de seiscientos días sin beber, pero lo está pasando mal, recuerda que hace poco mataron a su jefe, el coronel Zola Nyathi, y que acaba de suicidarse un colega suyo. Separado de Anna, que le abandonó, ahora vive con Alexa, que también es ex alcohólica. Benny lleva tres años sin vacaciones. Escucha “Fresh Cream” de los Cream y su incomparable Jack Bruce. Nuestro sabueso parece que no puede más. Jissis !

Otros personajes:

Vaughun Cupido, capitán, amigo y compañero de brigada de Griessel. En esta ocasión es el coordinador del grupo, ya que su amigo no pasa por el mejor momento. Es mestizo, viste de agente rebelde, tejanos, camiseta amarilla, chaqueta azul y unas estridentes deportivas amarillas y naranjas que le entusiasman, unas Nike Air Pegasus Plus de casi mil rands, pero Tekkie Town las tenía de rebajas. Vive en Caledon Street, Bellville-South.

Mabali Kaleni es, desde hace poco, la comandante de la Unidad. Es zulú. Muy meticulosa, lenta y analítica de manual, dolorosamente irritante y prudente, pero lista. Está a régimen, sigue la dieta del profesor Tim Noakes. Ahora come arroz con coliflor, puré de coliflor y pan de linaza. Lo malo es que, cuando compra las coliflores, las lleva a su despacho y toda la jefatura se llena de ese olor tan inconfundible. Pero eso sí, una vez al mes y sin que nadie la vea saca su tableta de chocolate “Lindt Excellence” 70% cacao. Chocolate negro. Según muchos estudios, es muy bueno para el corazón y para el estado de ánimo.

Cloete es el capitán responsable del gabinete de prensa de “Los Halcones”. Solo él puede fumar en la oficina, todos comprenden su estrés. Desayuna una taza de café instantáneo y biscotes que su mujer le ha preparado en un tupper.

Frankie Fillander, veterano agente, mestizo, tío Frankie por la edad, con una larga cicatriz de herida de cuchillo que le iba desde la oreja hasta la coronilla. Tiene dos grandes cualidades: su paciencia ilimitada y su perspicacia con la gente.RRC1sTk

Vusumuzi Ndabeni, “Vusi”. Cubre su metro sesenta y ocho con traje oscuro de solapas anchas, camisa blanca y corbata sobria, con un pañuelo a juego asomando del bolsillo de la chaqueta (al estilo Nelson Mandela), y barba y bigote a lo Van Dyke, que cada mañana se recorta pulcramente con una máquina de afeitar eléctrica. De temperamento tranquilo.

Reginal “Zopas” Davids, sargento, es el genio residente del Centro de Control de Información de “Los Halcones”. Delgado y de constitución endeble, con cara de colegial y un peinado a lo afro.

Willem Liebenberg es otro capitán, de 41 años, conocido entre sus colegas como el George Clooney del grupo, de ahí su apodo, Mooiwillem, que significa “Willem el Guapo”. Cada seis meses se le ve llevando del brazo una nueva novia y siempre atractiva.

Benedict Huesos Boshigo, comandante, miembro de la Sección de Delitos Tificados de la Unidad de Delitos Comerciales de “Los Halcones”. Un auténtico crack cuando se trata de descifrar cifras complejas. Su apodo se debe a su figura delgada como un junco. Es un atleta de larga distancia. Ha terminado diecisiete veces el maratón Comrades, y los de Boston y Nueva York, una vez cada uno.

Arnold y Jimmy, conocidos como el Gordo y el Flaco, especialistas  del PCSI, la Unidad Provincial de Investigación del Escenario del Crimen, dicen que son los mejores en su trabajo y puede que sea verdad.

Comentario

Me ha gustado Ícaro, una novela negra sudafricana. Quizás no sea la mejor de Meyer y su protagonista el capitán de policía Benny Griessel, pero engancha desde el principio. Se desarrolla en dos planos diferentes que se encuentran en el desenlace. Una larga charla entrevista o declaración entre una importante y conocida abogada con un personaje que puede ser el asesino; o que puede saber quién es el asesino. Y por otro lado la investigación policial, en este caso marcada por la crisis de Griessel. Aunque lleva más de seiscientos días sin beber alcohol, está a punto de volver a recaer. En algún momento de esta lectura este policía me ha recordado a otro querido sabueso, al Rebus de Rankin.

“A la puertas de la Navidad, una tormenta deja al descubierto un cuerpo enterrado en un suburbio de Ciudad del Cabo. Se trata de un controvertido hombre de negocios que se había granjeado numerosos enemigos y llevaba casi un mes desaparecido. Amigo de la polémica y de exhibir su fortuna es el fundador de una empresa dedicada a facilitar coartadas a personas adúlteras … “ 

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