Si no, lo matamos

9788425354526La comisaria de policía Cornelia Weber-Tejedor es la protagonista de la novela Si no, lo matamos (2016), de la autora barcelonesa Rosa Ribas.

Cornelia, medio española medio alemana, es comisaria de policía en la ciudad de Frankfurt. Divorciada de Jan, su actual pareja es Leopold, Leo, que también es policía en la ciudad de Wiesbaden. Llevan un año juntos. Se lleva muy bien con su madre, Celsa, gallega, que cocina de maravilla. Su padre va perdiendo un poco la cabeza. El hermano de Cornelia, Manuel, vive en Colonia.

Weber es rubia, con la nariz algo torcida. Le gusta la mermelada de cacahuete, extendida sobre tostadas de pan integral. Echa de menos el jamón en los bocadillos y le sobra la mantequilla. Es socia del club de remo local. Pasa por delante del museo de arte Städell. En su móvil particular lleva la melodía de los Simpson. Compra libros en español en una librería de la Berger Strasse. Le gustan mucho los donuts y la cerveza muy fría.

Recuerda que aprendió a bordar durante los veraneos en Allariz, el pueblo de su madre. Tiene un cuervo en casa, Edgar, con quien ve episodios de «Hawai 5.0» original y otros de «Las calles de San Francisco«. Suele ir a diferentes piscinas, le encanta nadar. Le gustaron mucho los baños de Hungría y Chequia, donde ha estado con su amiga Iris durante unas vacaciones. En casa suele ducharse con Leo.

Otros personajes:

Reiner Fischer es subcomisario y se lleva muy bien con nuestra sabuesa protagonista. De ojos algo adormilados, cejas espesas, cuerpo compacto de boxeador maduro que se mueve con agilidad, es conocido como el «oso bueno de las cuentas». Ya tiene el pelo gris pero se ha dejado crecer la barba al darse cuenta que le sale oscura. Ha sido padre primerizo de gemelos pasados los 50. Lleva unos días con lumbagia.

Sven Juncker, poli, Sección 60 crímen organizado. Le cae muy mal a Cornelia, dice que es un borde, un pedazo de madera con ojos, racista y facha. Mide casi dos metros y lleva el pelo cortado al cero. Los ojos, de un azul acerado. Se pone una camiseta con una imagen del canario Piolín cuando juega con su hija que tiene síndrome de Down.1468943707051

Winfried Pfisterer es forense. Su natural melancolía se ha convertido en una honda pero discreta tristeza tras la muerte de su ex mujer. Menudo, de espalda encorvada, con un rostro en el que la ausencia de barbilla le agranda la nariz. Muy poco atractivo y una de las personas más fáciles de querer. Escribe versos en los lugares del crímen, mientras reflexiona sobre lo que está viendo.

Matthias Ockenfeld es el comisario jefe. De cabeza grande y pálida, de ojos pequeños, demasiados juntos, como hendidos en un queso holandés. En su despacho de la Jefatura Central mantiene una escribanía antigua, con tintero y secante, en cuya bandejita descansa una pluma de plata.

Jörg Sonnenberg, subcomisario, en la treintena. Su poblada barba oscura, las patillas y las gafas de pasta le dan un aspecto de hípster. Cuando habla en las reuniones del grupo, suele tirarse de una de las patillas. Viste chaleco negro sobre camiseta roja.

Andrea Sauter, subcomisaria, no hace buenas migas con Cornelia. Robusta, de pecho voluminoso. Suele hablar con los dientes muy juntos, como si tratara de interponer una última barrera, piensa la Weber-Tejedor.

Markus Peschke es psicólogo, especializado en casos de secuestros y toma de rehenes. Viste una americana de un gris verdoso que parece un caparazón, dándole el aspecto de un gran galápago, una impresión que refuerza el hecho de que estira el cuello al hablar y lo baja en las pausas.

Comentario:

Me ha gustado mucho, me lo he pasado muy bien con Si no, lo matamos. Una novela negra, la cuarta de la saga Ribas/Weber-Tejedor, que trata, en un principio, de los secuestros exprés. Es un fenómeno más asociado a países de otras latitudes, pero que ha irrumpido secretamente en la apacible ciudad alemana de Frankfurt. Está muy logrado el personaje central, Cornelia, que con su equipo tiene que investigar a contrarreloj para que el secuestro de un importante empresario no termine en asesinato. Parece que florecen imitadores de los exprés. Además, los recuerdos y apariciones no dejan dormir a nuestra comisaria. Lectura muy recomendable.

Entre dos aguas (2007)

Con anuncio (2009)

En caída libre (2011)

Si no, lo matamos (2016)