La conciencia del asesino

51dwm9nooxl._sx355_bo1,204,203,200_El inspector de policía Diego Benítez es el principal protagonista de la novela La conciencia del asesino (2018), del autor donostiarra Gorka Eceolaza Zabalza.

El inspector Benítez acaba de aterrizar en Pamplona. Viene trasladado desde Sevilla, quiere poner tierra de por medio después de su divorcio. Su padre era un humilde jornalero que solía llevarle al campo en sus años mozos, para que le ayudase durante la recolección de la aceituna. Estando todavía casado, ya empezó a coquetear con el alcohol. Ahora siempre va acompañado de una petaca en el bolsillo de su americana. Le gusta el whisky de malta escocés, sobre todo The GlenlivetDe tristes y profundos ojos azules y pelo rubio cortado a cepillo. Le gustaría estar en la playa de La Nea, en Tenerife, y comerse una paella con un tinto de verano. Suele exclamar “por el Cristo del Gran Poder”.

Otros personajes:

David Calonge es un inspector pamplonés, joven y voluntarioso. Le ponen a trabajar con el recién llegado Benítez. Conduce un Toyota Auris. Le gustan las palmeras de chocolate. Tiene un smartphone. Suele santiguarse como buen católico, apostólico y romano, como practicante que es.

Mateo Urtain es el Director de Operaciones de la empresa Fundiciones Vasco Navarras, que es donde transcurre la mayor parte de esta narración.

Samu Ndiaye es un trabajador senegalés de Fundiciones.

Jesús Unzurrunzaga, trabajador sección de atacado. Es soltero y tiene 56 años.

Pau Capdevilla es el Director Técnico.

Fermín Otxandiobeitia es el alcalde de Mendigoian, la población más cercana a F.V.N.

Iturriko Andrea, que es una mujer que ronda los 70 años. Tiene una nariz casi perfecta y unos grandes ojos azules de mirada ágil y despierta. Su imagen de venerable abuela era culminada, como la guinda de un pastel, con un perfecto y cuidado moño que recoge su pelo canoso con destellos violáceos, fruto de horas de tinte y peluquería. Muy preocupada por que no se le quemen las alubias.0

Ziganda es el comisario de la jefatura de Pamplona. José García es inspector de la policía de Sevilla. Se lleva muy bien con Benítez.

Melquiades Alonso de Tejada es el último miembro del Honrado Concejo de la Mesta.

Y Jak “el vengador”, que conduce una Yamaha.

Comentario:

Me ha gustado La conciencia del asesino. Me ha parecido una novela negra muy particular, con toques de humor, en ocasiones muy exagerada y con todos los tópicos del norte y el sur. La mayor parte de la acción transcurre en una fundición que se encuentra en los territorios fronterizos de Navarra, Guipúzcoa y Alava. En ella aparece un primer  trabajador muerto y después varios más, durante una tormenta de nieve impresionante. Empieza a parecer una venganza planeada. El inspector Benítez, recién llegado de Sevilla, y su ayudante Calonge, no tienen ninguna pista. El desenlace es, para mí, sorprendente, muy alejado del resto de la narración.

El autor:

Gorka Eceolaza Zabalza (San Sebastián, 1969). Estudió Ingeniería Industrial, desarrollando su carrera profesional en el ámbito de la empresa. Compaginando su trabajo empieza a escribir el embrión de la tetralogía que compondrá la saga de las Crónicas Nerlingas. Esta novela que hoy reseñamos La conciencia del asesino, es su opera prima en la incursión en lo noir.