Nuestra señora de la esperanza

4629El detective privado Bechiarelli es el protagonista de la novela Nuestra señora de la esperanza (2019), del autor gaditano David Monthiel.

Bechiarelli es detective privado, últimamente con poco trabajo. Su “oficina” es un angosto local con humedades situado en la calle Bendición de Dios. Antes era el almacén donde se guardaba el mobiliario de un bar. Parece que puede cambiarle la suerte, cuando desde alcaldía le encargan un trabajito. Se mueve en autobús. Fuma chicharras y algún que otro macafly. Recuerda “los muertos” de John le Carré. Se come una palmera de chocolate. Viste chamarreta de chándal, vaqueros y unas J’hayber. Vuelve a encontrarse con la Paqui, su ex novia, una mujer de belleza pureta -según él- y se le vuelven a revolucionar las mariposas interiores.

Otros personajes:

Roberto Bocalandro es la sombra de Bechiarelli, puesto a su lado por el ayuntamiento.

Juanelo es el pinche del detective. De Loreto, con melenita gitana, dos dedos aprisionados en sellos de oro. Viste un chándal bajo el que se revela una barriguita, que es como una duna en formación. Fuma Winston.

Esther Amberes es la alcaldesa de Cádiz. Tiene una piel aceituna, heredera de la negritud andaluza, el pelo rizado negro zaíno, los labios carnosos y unos pendientes que se agitan cada vez que asiente o niega. Viste un traje ceñido de aire hindú.

El Cagueta, policía de paisano, barrigudo y de barba canosa. Al borde la jubilación.

“El Purri” que, además de tener el mote de un famoso comparsista de Cádiz, es un obrero del carnaval. Doctor en Historia, escribe repertorios para comparsas, chirigotas y cuartetos. Ha sido negro de autores de segunda fila y ha trabajado en hostelería por temporadas … Bechiarelli quiere que le escriba unos informes.

Monguío es inspector de policía. Vestido de entretiempo, cara arrugada, una boca sin labios y unas gafas de piloto de caza, que le dan un aire de fascista adolescente.

Y Elizondo, Nebot, Sabajanes o Cartago …H-ouaiCc

Comentario:

Me ha gustado Nuestra señora de la esperanza. Clásica novela de detectives y gaditana, muy gaditana. Con un trasfondo político, sindical y sobre todo en torno al ayuntamiento de Cádiz, su alcaldesa y sus concejales. Corrupción y escándalos, peleas dentro del llamado Poder Popular. Y precisamente aparece el cadáver de Gabriel Araceli, concejal de Vivienda y dirigente del partido. Desde la alcaldía contratan al detective privado Bechiarelli para investigar el posible asesinato. Nuestro sabueso protagonista tiene varios encuentros con sus contactos, bien conocedores de la calle, sus ambientes y sus locales de noche. Entre alcohol y canutos avanza en la investigación. A lo largo de esta narración nos encontramos con palabras y expresiones típicamente gaditanas, que introducen el ambiente y el entorno. No obstante, a veces interrumpen la lectura, porque te obligan a buscar el significado. En resumen, lectura recomendable para amantes del género policiaco. Yo me lo he pasado muy bien recorriendo las calles de Cádiz de la mano del peculiar detective Rafae Bechiarelli.

El autor:

David Monthiel (Cádiz, 1976) es articulista y redactor de varias publicaciones en internet como Rebelion.org, secretOlivo, El Salto Andalucía y diversos medios internacionales. Ha publicado varios libros de poesía, un libro de relatos Yuri Gagarin que estás en los cielos (2011) y las tres novelas con el detective Bechiarelli como protagonista: Carne de Carnaval (2017), Las niñas de Cádiz (2018) y Nuestra señora de la esperanza (2019), que hoy reseñamos en el blog y que fue la ganadora del Premi L’H Confidencial 2019 – Premio Internacional de Novela Negra.