El eco de las mentiras

41khScTMErLEl policía retirado John Rebus y los inspectores Siobhan Clarke y Malcolm Fox son los protagonistas de la novela El eco de las mentiras (2018), del autor escocés Ian Rankin.

Rebus, que fue detective de la policía escocesa durante muchos años, está ahora jubilado. Lo que más hace es pasear con su perro Brillo por el parque Meadows. Tiene una enfermedad crónica pulmonar, lo que hace que se canse al subir escaleras. Utiliza un inhalador. Vive en Arden Street. Conduce un viejo, muy viejo Saab. Ha bajado mucho su consumo de alcohol, ha perdido nueve kilos, ha dejado de fumar y no para de masticar chicles. En casa escucha a Arvo Pärt y en el coche a Brian Erro. Presume de saberse todas las canciones de la cara B de todos los discos de los Rolling.

Clarke es inspectora de policía de la comisaría de Gayfield Square, aunque durante una investigación se traslada a Delitos Graves en la jefatura de Leith. Ha tenido un encontronazo con la Unidad Anticorrupción. Conduce un Vauxhall Astra. Recuerda que hace mucho que no va al cine, la última vez cuando pusieron la última entrega de La guerra de las Galaxias. Prácticamente durante toda su carrera política estuvo a la sombra de Rebus.

Fox es inspector, actualmente destinado en Gartcosh, la sede del flamante Campus de la Justicia Escocesa, el centro neurálgico de la policía. Es un lugar situado a sesenta y cinco kilómetros al oeste de la capital. A Fox, que es oriundo de Edimburgo, le parece estar en otro país. En un tiempo atrás tuvo problemas con el consumo de alcohol y quiso tener una aventura con Clarke.

Otros personajes:

Graham Sutherland es el inspector jefe del Equipo de Delitos Graves. Alto, de constitución atlética, ronda los 50 años. Tiene el pelo rubio y corto, una tez que había tomado el sol no hace mucho y una mirada que revela que no se le escapan demasiadas cosas. Viste un traje gris oscuro, una camisa blanca almidonada y una corbata azul marino.

Callum Reid es inspector. Pelirrojo y pecoso, algunos le llaman “Mr. Eficacia”.

Dos sargentos: George Gamble, un hombre corpulento, que viste traje a cuadros, de tez rubicunda y mata de pelo alborotada; y Tess Leigthon, alta y muy delgada, de piel blanca como la leche y luciendo ojeras. Clarke duda si puede padecer anorexia.Edinburgh-Hosts-The-Annual-International-Book-Festival

Phil Yeats y Emily Crowther son agentes.

Mark Mollison es comisario, jefe de división en Edimburgo. De atronadora voz con acento de Glasgow. Mide más de un metro ochenta y tiene la cara llena de venas rotas, que desembocan en una nariz que no habría deshonrado a Rudolf el Reno.

Deborat Quan es patóloga. Es amiga de Rebus, le invita a cenar y prepara pasta y pescado, regados con pinot gris. Lleva una gran melena roja, apenas se maquilla.

Haj Atwal es jefe de la científica y Hamilton antropóloga forense.

Cafferty es un gánster reconvertido en empresario, dueño de muchas empresas, algunas rozando la legalidad. Toda la vida peleando con Rebus.

Comentario:

Me ha gustado mucho El eco de las mentiras. Es una novela policiaca en la misma onda que las anteriores de Rankin y su policía Rebus aunque, en esta ocasión, compartiendo protagonismo con la inspectora Clarke y el inspector Fox. Todo comienza cuando después de más de diez aparece asesinado un policía en el maletero de un coche y con unas esposas en los tobillos. Por otro lado, Siobhan Clarke está recibiendo amenazas, parece que por parte de la familia de un joven que la inspectora encerró por el asesinato de una mujer. Rebus, aún estando jubilado, no puede parar de husmear, de investigar hasta el fondo. Aunque está mayor, sigue siendo un extraordinario sabueso. Por supuesto, lectura muy recomendable para los amantes del género negro policiaco.

PD: Esta es la  vigésimo segunda entrega de la saga Rankin/Rebus  ¿sabe alguién por qué no está publicada en nuestro país la décima novela que lleva por título Dead Souls, en castellano Almas muertas?