Noche sagrada

noche_sagradaEl detective retirado Harry Bosch y la detective Renée Ballard son los protagonistas de la novela Noche sagrada (2018), del autor estadounidense Michael Connelly.

Bosch se prejubiló de la policía de Los Angeles. Ahora trabaja a tiempo parcial en la reserva de la policía de San Fernando. Sigue conduciendo su viejo Cherokee verde. Porta una Smith & Wesson Combat Masterpiece, el revólver de seis disparos que había llevado como agente de patrulla hace casi cuarenta años. Compra tacos en el “Poquito Más” de Cahuenga. Le gusta el pollo con mantequilla y ajo, aunque sabe que después le repite.

Ballard es agente detective en el turno de noche en la comisaría de Hollywood. Lleva tres noches. Fue trasladada por enfrentarse a su jefe, que quiso pasarse con ella. Tiene 35 años, la melena castaña y es de constitución delgada y atlética. Conduce una furgoneta Ford Transit Connet blanca. Practica el surf de remo. Tiene una perra, Lola. Ballard suele llevarse el trabajo casa. Le gustan los tacos de gamba con salsas picantes. Para desayunar, después de una noche de trabajo, se pide en el Du-Par’s del Farmes Market un café y un plato combinado de panqueques, huevos y beicon.1547538731_020163_1547539430_noticia_normal

Otros personajes:

Bella Lourdes es una detective veterana. Ha  trabajado con Bosch y siguen colaborando. De aspecto apacible, maternal, que camufla sus aptitudes y su dureza.

Treviño es el jede de detectives de la policía de San Fernando.

Stan Dvorek es sargento, jefe de zona en el departamento de Hollywood. Se está quedando calvo, luce barriga y anchura de caderas típicas de alguien que ha pasado muchos años en un coche patrulla. Lleva diez años en el turno de noche. Le llaman “Reliquia”.

Munroe es teniente. Delgado. Todavía camina con las manos cerca del cinturón, como un policía de calle, aunque rara vez abandona los confines de la comisaría.

César Rivera es detective. De bigote casi blanco sobre una piel morena y cabello canoso ondulado. Para comenzar la jornada se toma una taza de café con whisky.

Irwin Rosenberg es sargento jefe del turno de día. Le gustan mucho los donuts.

Comentario:

Me ha gustado mucho esta Noche sagrada. Es la primera novela de Connelly con Bosch y Ballard juntos, un sabueso prejubilado y una joven detective. Él está investigando un viejo caso, la muerte de una chica de quince años que se fugó de casa y que, mientras vagabundeaba por las calles, fue brutalmente asesinada. Su cadáver fue arrojado a un contenedor, como si de basura se tratase. Ella está interviniendo en varios casos que transcurren en las noches de Hollywood. En un momento dado se conocen y empiezan una larga y concienzuda investigación juntos. Supongo que esta puede ser la primera entrega de una serie protagonizada por el veterano Bosch y la joven Ballard. Lectura muy recomendable para amantes de la novela negra policiaca.