Progenie

thLa inspectora de policía Camino Vargas es la protagonista de la novela Progenie (2020), de la autora sevillana Susana Martín Gijón.

La inspectora Camino Vargas es la jefa accidental del Grupo de Homicidios de la ciudad de Sevilla. El titular está convaleciente, en coma, después de que una bala se le metiera en la cabeza en un tiroteo. Tiene 44 años y un ligero sobrepeso. Suele llevar su pelo rubio recogido en una coleta. Tiene una granja de hormigas en casa que le regaló su hermana, le encantan estos insectos. Acude a clases de baile, sobre todo de cumbia. Desayuna una tostada de cachuela con varios cafés. Se toma una copita de vino tinto para relajarse. Los viernes come el menú del día, macarrones a la boloñesa y solomillo. Camino también se come las uñas. No le gustan los hombres que roncan. Juega al ajedrez on line.

Otros personajes:

Pascual Molina es el poli que suele acompañar a Vargas. Tiene un corpachón enorme. Está divorciado de Noelia. Viene de familia castrense.

Micaela Velasco es forense. Alegre y competente. Fuma cigarrillos de liar. De cabello oscuro que lleva en un moño algo desgreñado. Lleva gafas de pasta verde.

San Millán es juez novato. Está flaco como un fideo y tiene pinta de pijoprogre recién salido de la universidad. Viste pantalones chinos color camel de pierna entallada, americana bien ceñida, zapatos de piel azul y puntera recta, perilla recortada al milímetro y gafas de pasta a juego con el calzado.

Ramírez es secretario judicial, el más antiguo de Sevilla. Arrugado y barrigón.

Fito Alcalá es un joven subinspector. Está cañón y es el más cabezota de la comisaría. De cuerpo fibroso y rostro de adonis.

Lupe, poli de la misma brigada. Tímida pero laboriosa. Está casada y tiene un hijo, Jonás. Conduce un Seat León blanco camuflado, cedido por la Unidad de Drogas y Crimen Organizado, de los coches intervenidos por blanqueo de capitales.

Teresa Amador es la agente más veterana del grupo. Tiene 64 años y está a punto de jubilarse. Tiene ocho nietos. Suele comprar el “Hola“.susana martin

Arenas es el inspector jefe de Homicidios. Está casado con Flor. Una bala, que se le alojó en el cráneo en un tiroteo entre clanes, le dejó en coma. Fue el mentor de Vargas en sus inicios.

Comentario:

Me ha gustado mucho Progenie. Es de lo mejorcito que he leído últimamente en novela policiaca, de detectives, con un potente personaje principal, la inspectora Camino Vargas. Una narración basada en capítulos cortos, con títulos en cursiva que sirven de introducción. Todo comienza en Sevilla, bajo una ola de calor. Alguien atropella salvajemente a una mujer y se da a la fuga. El homicida deja un chupete en la boca de la víctima. Vargas y su equipo empiezan la investigación. Aparece otra mujer muerta y otra, también con motivos infantiles alrededor de sus cuerpos. Las tres mujeres estaban embarazadas ¿Un asesino en serie contra mujeres embarazadas? ¿O quizás algo más? Fecundación in vitro, gestación subrogada … Vargas tiene que enfrentarse a temas polémicos y, además, no quiere dejar de ir a bailar salsa los viernes. Es una lectura muy recomendable, novela policiaca con un trasfondo que en algún caso puede ser controvertido. Nos gustaría encontrarnos de nuevo con nuestra sabuesa protagonista de hoy, la inspectora Camino Vargas.

La autora:

Susana Martín Gijón (Sevilla, 1981) es licenciada en Derecho, se especializó en relaciones internacionales y derechos humanos. Es autora de la saga policial protagonizada por la policía Annika Kaunda, con Más que cuerpos (2013), Desde la eternidad (2014) y  Vino y pólvora (2016). En el año 2017 publica Expediente Medellín, obra con la que gana el Premio Cubelles Noir 2018 a la mejor novela negra escrita en castellano. Susana Martín Gijón ha sido Directora General del Instituto de la Juventud de Extremadura (2007-2011)  y Presidenta del Comité contra el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia. Colabora en diferentes plataformas sobre la igualdad de género; y es Presidenta de la Asociación de Escritores Extremeños desde el 2019.