La cordura del idiota

91LLoLQzpzLEl policía local Toni Trinidad es el protagonista de la novela La cordura del idiota (2019), del autor madrileño Marto Pariente.

Toni es policía local en la población de Ascuas, un pueblo que se supone está en la provincia de Guadalajara. Es un poli atípico, solitario e imperturbable, que se desmaya si ve una sola gota de sangre. Es grandote y con cara de perro pachón. A punto de cumplir 50 años, está yendo a terapia con un psiquiatra amigo. Se prepara para comer una lata de fabada y, en otra ocasión, se toma un vaso de fideos chinos calentados en el microondas. Suele ver el programa televisivo “La isla“. Se pone unas zapatillas de andar por casa con la cara de Coco de Barrio Sésamo, un regalo de navidad de hace años de su hermana Vega. Viste una camiseta de los Iron Maiden, que una vez fue negra.

Otros personajes:

Vega es la hermana de Toni. Se quieren mucho, aunque no se lo digan. Su marido “Chimo” la abandonó después de pegarle una paliza. Trabaja en un desguace conduciendo una grúa y debe dinero a un mafioso traficante. Últimamente bebe mucho. Se mira al espejo y ve su pelo castaño recogido en una coleta, debajo de su desvaída gorra vaquera. Tiene arrugas incipientes en la frente y patas de gallo en el rabillo de ambos ojos. Disimula las ojeras con unas gafas de sol redondas.

Osorio es juez de paz. Tiene sesenta y muchos años. Es alto, mide casi 1,90, con el pelo de un blanco brillante y con una nuez desproporcionada.

Rocha es inspector de policía, destinado en la Unidad de Droga y Crimen Organizado, la UDYCO. Viste una americana con coderas, camisa amarilla, pantalón con raya y mocasines a juego con el cinturón. Tiene la voz aflautada y le sudan las manos.

El Colmenero es un mafioso dueño de, al menos, veinte desguaces y chatarrerías. Trafica con todo tipo de drogas. Es muy violento. Degusta unas manitas de cerdo en salsa, una ración de cuellos de pollo y una tapa de magra. Le gusta regarlo con vino tinto de la tierra, en vasija, como Dios manda.

Cejónidas Trejo es un sicario a las órdenes de El Colmenero. Lleva el pelo largo y tiene las cejas juntas y arqueadas. Lleva gafas de sol con moldura dorada, calza botas militares, vaqueros rotos y una camisa negra de manga corta. Encajado entre los riñones, disimula el 9mm corto con cargador para siete balas. Conduce un Mercedes AMG CLA.Captura de pantalla 2020-05-03 a las 10.49.22

Vito es el barman del bar “La Colmena”, al que suele ir a comer El Colmenero. Con su grasiento delantal, su mondadientes y sus brazos peludos, esconde una recortada a la que llama “Sara Montiel”.

Los hermanos Maquénroe, matones a sueldo, que utilizan el bate de béisbol en lugar de la raqueta. Les encanta oír la música de Mecano.

Y Barrios, Valdenegro, Sady Pineda y el Gitano, entre otros.

Comentario:

Me ha gustado mucho La cordura del idiota. Es una auténtica novela negra, con toques de hard boiled, con personajes muy parecidos a los de Fargo, incluso con humor, negro la mayoría de las veces. Como se dice en la contracubierta de la novela, Marto Pariente retrata una crónica sobre la soledad, la corrupción urbanística, los traumas infantiles y el amor incondicional entre hermanos.

La acción transcurre en Ascuas, un lugar ficticio en el ejido de Guadalajara. Un policía local, tranquilo y aburrido, se ve envuelto en diferentes sucesos que protagonizan narcos, policías y políticos corruptos que pretenden hacer negocio con la especulación inmobiliaria. A lo largo de la narración, van apareciendo personajes y cada cual es más estridente. Toni Trinidad, nuestro sabueso protagonista, empieza a preocuparse cuando su hermana Vega desaparece habiendo dejado una deuda que no puede pagar, con un cruel narcotraficante de la zona. Palizas, torturas, sangre, heridos y muertos llegan a ser  lo cotidiano. Lo dicho, lectura recomendable de esta novela negra, distinta y divergente.

El autor:

Marto Pariente (Madrid, 1980), además de escritor es funcionario del Estado. Reside en Alovera, Guadalajara. Lector empedernido. La novela que hoy reseñamos La cordura del idiota es la segunda publicada por este autor. La primera fue Una bala para Riley (2015), muy bien acogida por la crítica.