El último beso

41t2MZNTh0LEl detective privado C. W. Sughrue es el protagonista de la novela El último beso (1978), del autor texano James Crumley.

Sughrue es detective privado en Meriwether, Montana. Tiene 38 años y combatió en Vietnam. Trabajó en la sección deportiva del Eagle-Beacon de Wichita, pero se aburría en el periódico y se apunto a un empleo a tiempo parcial en una financiera, rastreando y recuperando coches, equipos de radio, muebles y televisores. También ha estado por temporadas como segurata en un bar de alterne. Conduce una estilosa Chevrolet “El Camino”. No tiene tarjeta de crédito. Le gusta Virginia Mayo y recuerda a John Wayne. Tararea una canción de Tom T. Hall I like Beer. Suele ir acompañado de un revólver del 38. En un motel donde está alojado desayuna fresas de invernadero con nata de verdad, crepes de pavo y champán de California.

Otros personajes:

Rosie regenta un bar. Su hija Betty Sue desapareció hace diez años y contrata a Sughrue para que intente localizarla. Sus otros dos hijos fallecieron y echó a su marido de casa. Se cansó de sus borracheras, “era más inútil que las tetas de un jabalí macho”.

Trahaerne es un escritor de best-sellers. Catherine, su primera mujer, contrata a Sughrue para buscarlo, aunque no es la primera vez que se pierde. Conduce un Cadillac. Ha sido marine. No para de beber cerveza, whisky … y lo que haga  falta. Gordo, viejo, calvo. Ahora está casado con Melinda, una joven y bella mujer. Ultimamente lo que más escribe es poesía.descargar

Rou Berglund es sheriff. Alto, rubio, con ojos de un azul cristalino y una expresión de hosquedad en la cara. El uniforme le sienta de maravilla.

Y Fireball, el perro borracho, Lister y Oney parroquianos perennes del bar de Rosie, Albert Griffith, la señora Gleeson, Peggy Bain, Torres …

Comentario:

Me ha gustado El último beso, pero no tanto como esperaba. Una novela que para algunos es una auténtica joya del hard boiled estadounidense, en la época post Vietnam. También puede ser una road movie, pero eso sí, una road movie cervecera. Es imposible calcular los litros de alcohol que se beben los personajes en esta narración. Reconozco que la novela tiene capítulos muy buenos, muy bien escritos, pero también otros que me han parecido demasiado repetitivos, incluso aburridos. En algunos momentos excesiva y violenta, en otros con poesía y sentimientos. Casi no hay lugar para el amor, el alcohol lo puede todo. En cualquier caso, es una lectura recomendable para amantes de la novela negra. Escrita hace cuarenta años, ahora se ha reeditado.

El autor:

James Crumley (1939, Three Rivers, Texas – 2008, Missoula, Montana). Estuvo dos años en el ejército, destinado en Filipinas. Obtuvo un Master en escritura creativa en la Universidad de Iowa. Fue profesor en diferentes estados, Texas, Colorado …  En 1978 publicó El último beso, que hoy reseñamos en el blog. En 1993 sale El pato mexicano, segunda de la serie con el detective privado C. W. Sughure de protagonista. Hay otras dos novelas de esta saga todavía no publicadas en España. Y varias, con otros personajes tampoco publicadas en nuestro país.