Las voces de Carol

81kuakRhPpLLa inspectora de homicidios Carol Medina es la protagonista de la novela Las voces de Carol (2018), de la autora sevillana Clara Peñalver

Medina es inspectora de homicidios en la ciudad de Málaga. Es alta, delgada, con el pelo castaño casi rubio recogido en una larga trenza. Tiene la cara salpicada de pecas. Tiene dos marcados surcos violáceos bajo los ojos. Parece agotada, extenuada, últimamente duerme muy poco. Se tumba en un viejo sofá Chesterfield que tiene en su casa. Le gusta mucho la cerveza Voll-Dam Doble Malta. Lleva pintadas de rojo las uñas de los pies. Hace anotaciones en su pequeña agenda Moleskine. Conduce un Mazda MX5 amarillo. Compra El JuevesDuerme con una vieja camiseta de The Doors, que apenas le cubre las bragas. Lleva su HK debajo de una estrecha faja negra. Su cuerpo alberga dos cicatrices, una en el hombro izquierdo y otra en el vientre. Siente como si padeciera TEPT, trastorno de estrés postraumático. A menudo acude a su cabeza el recuerdo de Gabriel, compañero de la brigada que murió en un tiroteo estando ella presente. Estaban teniendo una intensa relación. Recuerda mucho a su abuelo Max, que la cuidó y educó hasta que falleció de insuficiencia cardiaca. Solían ir a la playa algunas madrugadas de julio y agosto, cada año, a contemplar la lluvia de Perseidas. Él tan grande como un oso, ella tan pequeña como un ratón.

Otros personajes:

Héctor Villalba es el jefe de grupo de la brigada de Medina. De ojos con enormes iris marrones enmarcados por dos hileras de largas y pobladas pestañas. Casado pero con problemas en su matrimonio.

Jaime Hernández, “la hiena” como le llama Carol, es subinspector de seguridad ciudadana. Es un trepa, un déspota y un bocazas. Lleva treinta años recorriendo las calles de Málaga. De 53 años, cuerpo robusto, de 1,70 más o menos, calva amplia, boca, dientes y cejas demasiado grandes, ojos y nariz pequeños. Parece un Mr. Potato.

Carbonero es de la científica, muy profesional.

Montes es forense, serio y distante con voz cavernosa.ES0000936394

Castro es el oficial más veterano del grupo de homicidios. Un tipo atlético. Está a punto de cumplir 57 años.

Celada es subinspector, suele trabajar con Carol. Siempre con su inseparable iPad.

Ovejero es un joven inspector, de ojos pequeños, nariz aguileña y barbilla puntiaguda, pelo castaño y lacio y tez muy morena.

Joaquín Rubial es un joven agente. Con un hoyuelo en la barbilla, arquea la ceja cuando se siente incómodo. Se da un aire a Billy Elliot.

Betina es una joven agente, siempre alegre, de voz azucarada. Tiene una hija, Claudia.

Comentario:

Me ha gustado Las voces de Carol. Estamos ante una novela negra de corte policiaco, a veces convertida en thriller psicológico. Una famosa escritora de éxito internacional ha aparecido muerta, sin aparentes signos de violencia, en su casa de Málaga ¿Suicidio o asesinato? Se encarga de la investigación la inspectora Medina, que se vuelca demasiado en su trabajo para olvidar su caótica vida privada. De escritura ágil, se lee muy bien, te engancha, con un logrado desenlace. Lectura recomendable.

La autora:

Clara Peñalver (23 de abril de 1983, Sevilla) es licenciada en biología por la Universidad de Granada. Ha publicado varios libros de estilo infantil y juvenil. Entre otros, destaca la exitosa Trilogía de Ada Levy: Cómo matar a una ninfa, El juego de los cementerios La fractura del reloj de arena. Fue presentadora un par de temporadas del programa La Mitad Invisible de La 2 de TVE.

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