La mala hierba

“Cuando los corderos se pierden en el monte, dijo, se les oye llorar. Unas veces viene la madre. Otras el lobo.”

Cormac McCarthy, Meridiano de sangre

EL019517Jacobo, alguien que había tenido un excelente puesto de trabajo y que ahora, en plena crisis económica, está en el paro, y la abogada Nora Cuevas son dos de los personajes de la novela La mala hierba (2017), del autor lorquino Agustín Martínez.

Jacobo tiene 44 años y, a pesar de su diploma en Empresariales, su máster en Estadística o sus años de experiencia en la Agencia Europea de Trenes, está en el paro. Como mucho, acepta algún miserable trabajo mal pagado y en negro. Está casado con Irene y tienen una hija, Miriam. Tiene discos y casettes de los 80, entre ellos uno del grupo Los Housemartins. Últimamente tiene problemas con el alcohol.

Nora es abogada y tiene algunos kilos de más. Se imagina a sí misma como una de esas mujeres solitarias y autosuficientes de los cuadros de Hopper. Lleva un vestido de pequeñas flores rosadas. Le gustan los helados de stracciatella. Conduce un Ford Fiesta. Tararea Sorry de Justin Bieber. Ha aprendido a preparar sushi. Se aloja en la “Venta del Cura”. Tiene una hermana, Carmela.

Otros personajes:

Almela es sargento de la Guardia Civil. Tiene 60 años y está al final de su carrera. De tez morena y gesto fúnebre. Los domingos toma el aperitivo con su familia por el paseo marítimo. Viste de paisano con un polo rosa de Ralph Lauren, unos pantalones vaqueros por encima de la cintura, que dejan a la vista unos calcetines blancos y unas zapatillas Nike.

Ginés Salvador es vecino de Portocarrero, casado con la Fuertes, de pelo engominado, con rizo pequeño y la camisa abotonada hasta el cuello.

agustin

Alberto es hermano de Irene, por lo tanto cuñado de Jacobo. De adolescente le llamaban “el Espartero”. Tiene una prominente barriga. Está casado con Rosa.

Verónica es psicóloga y Eliseo Torres periodista. Hace el seguimiento del Almería Fútbol Club.

Zoran y Sinisa son dos serbios, sicarios y traficantes.

Miriam es la hija de Jacobo e Irene, de 14 años, una adolescente con un coeficiente intelectual muy alto. Imita el estilo de la cantante neozelandesa Lorde, con los ojos y los labios pintados de negro, un top ceñido y los vaqueros rotos. Gran parte de lo que sucede en esta novela gira al borde de Miriam.

Y el Rubio, el Jifero, el Indio, Lagarto o la señora Concha, que lleva la pensión del pueblo.

Me ha gustado mucho La mala hierba. La narración transcurre en Portocarrero, una ciudad ficticia en el desierto de Almería. Siempre con un calor asfixiante y un sol de justicia. Novela coral con personajes excelentemente dibujados. En una localidad perdida sus habitantes  se odian y se lían a la vez. Se maltratan y se quieren. Una familia llega de la capital y se agravan los problemas. Empiezan a salir a la luz secretos inconfesables. Aparecen sicarios serbios. Poco a poco vamos descubriendo que nada es lo que parece, con un giro inesperado en su desenlace final. Es una novela muy recomendable, aunque a veces llega a ser sofocante. Deja en evidencia las miserias de los seres humanos.


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MONTEPERDIDO

La subinspectora de policía Sara Campos es la principal protagonista de la novela Monteperdido (2015), del autor lorquino Agustín Martínez.

Campos es subinspectora del Servicio de Atención a la Familia de la Policía Nacional. Suele llevar el pelo recogido en una coleta improvisada. De rasgos suaves, no es muy alta. Viste vaqueros y una sudadera negra que se arruga sobre la pistola que lleva en la cintura. De niña vivió en Almería. Suele dibujar figuras geométricas a modo de laberinto. Para ir a una cena que le han invitado compra una botella de vino blanco, uva Gewürztraminer, de unas viñas de Barbastro. Vino de hielo hecho con uva recolectada en la primera helada del año. A veces tiene sueños que se convierten en pesadillas.

Otros personajes:

Víctor Gamero es sargento de la Guardia Civil, a cargo del puesto de Monteperdido, con tanto protagonismo en la novela como nuestra inspectora. Tiene un perro husky de siete años al que llama “Nieve”. Recuerda a su novia, Nuria, muerta siete años atrás en una inundación provocada por el desbordamiento del río Ésera. Tiene un hermano, Román, que lleva el bar de la Cofradía de Cazadores.

Santiago Baín es el inspector superior de Sara. Lleva 35 años en el cuerpo. Le gusta visitar las iglesias de los pueblos donde le toca investigar. En el hostal “La Renclusa” come ixarso, un plato típico regional, que consiste en un estofado de carne de rebeco macerado en tomillo, romero, ajo y laurel.

Burgos es un agente de la Guardia Civil. Es bajo y más bien rechoncho, con un poblado bigote que le oculta el labio superior y que hace que al hablar parezca el muñeco de un ventrílocuo.

Sanmartín es el encargado del GREIM, Grupos de Rescate e Intervención en Montaña, en Monteperdido. Embutido en un uniforme impoluto, ronda el 1,90 y lleva el pelo cortado a cepillo. A Sara le recuerda a uno de esos soldados americanos que aparecen en las películas, tan orgulloso de sí mismo como ridículo.

Pujante, Telmo y Rojas son otros guardias.

Raquel y Alvaro; y Joaquín y Monserrat son los padres de Ana y Lucía.

Nicolás Souto es veterinario y dice que escribe novelas policíacas en patués.

Elisa es la empleada del hotel. Hace horquillas artesanales.

Gaizka tiene una empresa de material de montaña.

Caridad es una mujer que padece insomnio. Viste un chándal de color rosa palo y gris, muy pasado de moda.

Simón y Pilar, un matrimonio muy peculiar.

Rafael es un hombre solitario, conduce un camión, es hermano de Monserrat.

Me ha gustado mucho esta novela, Monteperdido. Tiene casi 500 páginas y te mantiene en vilo y expectante hasta los últimos párrafos. Una larga y muy enrevesada investigación en la que ya pronto empiezan a pasar cosas, una parte más pausada y de nuevo un final frenético muy bien resuelto. Una narración que nos transporta a los valles y montañas del Pirineo. Hay muchos personajes alrededor, envidias, odios y mentiras familiares. Hace cinco años, dos niñas de once años desaparecieron, ahora entre los restos de un coche accidentado aparece el cadáver de un hombre y una adolescente malherida. Lo dicho, lectura muy recomendable hasta su desenlace.

Agustín Martínez nace en Lorca, Murcia, en 1975. Es licenciado en Imagen y Sonido por la Universidad Complutense de Madrid. Ha escrito guiones de ficción para televisión y ha colaborado en programas de radio en espacios como Un lugar llamado mundo, que fue premio Ondas 2014. Ha participado en varias series, unas veces como creador y otras como guionista, La chica de ayer, Crematorio o Unidad Especial son algunos ejemplos.

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