Mañana, si Dios y el diablo quieren

E9788416363476l inspector de policía Bartolomé Monfort es el protagonista de la novela Mañana, si Dios y el diablo quieren (2015), del escritor Julio César Cano.

Es la segunda entrega con Monfort como protagonista. La primera fue Asesinato en la plaza de la farola (2011) y en este 2017 ha publicado la tercera Ojalá estuvieras aquí.

En esta ocasión, Monfort se traslada de Barcelona a Castellón para ayudar a su amigo el comisario Romerales en un caso de asesinatos crueles y macabros. Conduce un Volvo 740. Viste con gabardina, a veces con un traje de color burdeos, una camisa de color verde botella y una corbata gris. Siempre fumando. Echa un vistazo a las novedades de la librería Plácido Gómez. Se ha instalado en el Hotel Mindoro. Pasea por Vilafranca del Cid, el pueblo de sus padres. Estando en Valencia visita la basílica de Nuestra Señora de los Desamparados, conocida por los lugareños como “La Geperudeta“. En el coche escucha música, como por ejemplo Pigs on the wing del álbum Animals de Pink Floyd. Está leyendo “El secreto” de Donna Tartt. Recuerda a menudo a su mujer Violeta, que falleció víctima de un atropello provocado por una apuesta entre unos desalmados puestos hasta arriba de cocaína.

Para el dolor de cabeza se toma un whisky y dos comprimidos de paracetamol. A mediodía se come un bocadillo de ternera y media botella de Marqués de Cáceres. Paseando por la Valencia más auténtica, prueba unas clotxinas al vapor. Y en el restaurante La Pelejaneta pide: de primero, carpaccio de bacalao con caviar de trucha y foie al Pedro Ximénez; y de segundo, arroz caldoso de perdiz y caracoles; y para beber una botella de tinto reserva Conde Valdemar. Todo ello para compartir con su amiga Silvia, de la Policía Científica de Valencia.

Otros personajes:

Romerales es el comisario jefe de policía de Castellón y Andrade es juez.julio-cesar-cano

Terreros y García son dos agentes que van siempre juntos, de la mano.

Pablo Morata es forense, muy bajo, apenas llega a 1,60 metros. Le gusta la música clásica. Su ayudante es Sonia Trenco. De 36 años, bonitos ojos azules. Conduce un Nissan Micra. Doctorada en la Universidad de Massachusetts. Viste un pantalón vaquero desgastado y un suéter ajustado de cuello alto de color rojo. Vive con Israel.

Corral es un subinspector recién ascendido. Un poco borde. Mordisquea nervioso la tapa de un bolígrafo Bic.

Silvia Redó, de la Policía Científica de Valencia, ha trabajado en algún caso anterior con el inspector Monfort, de Massalfassar. Su padre y su hermano también fueron policías, murieron al estallarles un artefacto en el interior de un zulo cerca de Tolosa, en Guipúzcoa, mientras colaboraban en la lucha antiterrorista.

Me ha gustado Mañana, si Dios y el diablo quieren. Es una clásica novela policiaca con   inspector viudo y gabardina, que no le abandona nunca. Bartolomé Monfort se traslada de Barcelona a Castellón, donde parece que no hay buenos inspectores, a echar una mano a su amigo el comisario Romerales. La tranquila vida de una pequeña ciudad se ve alterada por un macabro asesinato. Y pueden ser más. Unos extraños versículos bíblicos son la única pista para detener a un asesino en serie en una carrera contrarreloj. Una novela con apuntes gastronómicos y paseos culturales y turísticos por parte de la Comunidad Valenciana. Lo dicho, una novela recomendable para pasar un buen rato en compañía del inspector de policía Monfort.


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BARTOLOMÉ MONFORT

El Inspector de Policía Nacional Bartolomé Monfort es el protagonista de la novela “Asesinato en la Plaza de la Farola”(2011), del autor Julio César Cano Castaño.

Bartolomé Monfort Tena había nacido en Barcelona, a mediados de los años cincuenta, en el seno de una familia de emigrantes venidos desde el pequeño pueblo de Vilafranca del Cid, en las frías montañas de Castellón. Estudió abogacía en la Universidad de Valladolid, pero prefirió trabajar a las órdenes de su padre en la fábrica familar de sábanas Monfort Textil. Se casa en la Catedral de Barcelona con Violeta Fortuny, también de familia textil. A los dos años de casados, Violeta muere en un accidente provocado por dos conductores que mantenían una carrera suicida, afectados por el alcohol y las drogas. Monfort decide entrar en la Policía. Entregado en cuerpo y alma, en la academia ya le llamban el kamikaze. Casi 2 metros de alto, con ojeras y aspecto cansado, fumador empedernido, conduce un viejo y destartalado Volvo 740 ranchera de color verde oscuro. Un sibarita a la hora de beber un buen vino, su preferido es Marqués de Cáceres, pero tampoco le hace ascos al tinto de bodegas Alvaro Palacios o al tinto Somontano, y a la hora de comer un arroz con bogavante o un arroz con setas y bacalao. Escucha el disco “Animals” de Pink Floyd y al saxofonista John Coltrane.

Otros personajes: la agente Silvía Redó, nacida en Massalfassar, de padre y hermano también policias, tuvo un novio Juan, domina la informática. de 1,70 mts., delgada pero no demasiado, de piernas firmes y espalda recta, rubia, grandes ojos color castaño; la subinspectora Forcada, de 40 años, alta y muy delgada, con un rostro anguloso y perfilado, de pelo negro azabache, viste casi siempre vaqueros de marca y elegantes jerseys de cuello alto que disimulan su largo cuello; el Comisario Romerales, de pronunciada calvicie; el agente Corral y los policias de la Policía Nacional de Castellón Terreros y García, con fama de duros; y por último, el doctor Jaume Ribes, muy joven, muy guapo, alto, delgado y con cara de listo y ojos cansados, y que se hace muy amigo de la agente Silvia Redó.

“Asesinato en la Plaza de la Farola” , que transcurre en Castellón de la Plana, me ha parecido una novela policiaca correcta, con asesinato, una amplia investigación con pruebas que van llevando de un lado a otro, que no es lo que parece ser, y con un inspector triste y melancólico por la muerte de su mujer, que nos recuerda al Carvalho de Vázquez Montalban a la hora de comer y beber, pero al que le queda mucho por investigar.

Julio Cesar Cano Castaño nace en Capellades, Barcelona, en 1965. Ha publicado varios libros de gastronomía como “Cocina carretera y manta (I) y (II)”, “El gran libro de las tapas, 94 bocadillos casi imprescindibles” o “Las mejores ensaladas del mundo”. Y también tres novelas anteriores a ésta, “Musgo y resina”, “Tortillas en Hyde Park” y “Johanna no había visto nunca una montaña”. Actualmente reside en La Pobla Tornesa, Castellón.