Habana réquiem

9788491390367Los tenientes Puyol, Ana Rosa y Eddy son los principales protagonistas de la novela Habana réquiem (2017), del autor cubano Vladimir Hernández.

Puyol es un veterano teniente de la “Mazmorra”, la Unidad de Policía de la Habana Vieja. Paciente, cachaza. Tiene 62 años, de los que 35 ha sido policía. Fuma Populares, que enciende con un mechero traído de la URSS hace treinta años. Vive con su madre y con un hijo enfermo. Su hija se ha ido de casa. Vive en una especie de comuna. Puyol es un trabajador eficaz y disciplinado, un poli comprometido con su profesión.

Ana Rosa Iznaga es una teniente arribista. Tiene 32 años y es oriunda de la zona central del país, procedente de una familia de abolengo criollo. Lleva toda su vida esforzándose por prevalecer y subir en la escala social. Es una auténtica trepa. Vive en Miramar. Está casada con Julián, que es cirujano de la Clínica Central Cira García. Iznaga guarda su agenda electrónica en un pequeño maletín extraplano forrado en piel, que su marido le ha traído de uno de sus viajes por Europa.

Eduardo Serrat “Eddy” es un teniente impulsivo. De 1,80 de estatura y amplio de espaldas. Su cuerpo musculoso da la impresión de estar moldeado en fibra de vidrio y ABS balístico: alta resistencia a golpes y torsiones. Sus ojos son de color gris acero, sin asomo de bondad. Suele llevar el cabello, muy negro y tupido, cortado al estilo militar. Su mentor y superior, el coronel Patterson, piensa que Eddy es una especie de lobo pastor que has conseguido domesticar a medias para que proteja a las ovejas de la voracidad de las fieras … ovejas a las que a duras penas evita engullir. Su teléfono es un Nokia N73. Al teniente, de vez en cuando, le vienen las imágenes de su padre matando a su madre.

Otros personajes:

Wendy es sargento, joven mulata ceñida en su uniforme. Es atractiva, con unos hermosos ojos marrones. Ha heredado los labios carnosos y protuberantes de su madre negra y los pómulos afilados de su padre blanco. Le gustan los todoterreno Niva, el que conduce Eddy, pintado de un tono rojo vivo, muy bien cuidado. Ella lo encuentra de lo más seductor.

Jesús Villazón es el mayor de la Mazmorra, presente en las campañas de Angola y Nicaragua de los años 80.  Ahora está destinado en el Departamento Antidroga. Le gusta tener muchas amantes, hartarse de comida, beber rones importados y cervezas Bucanero. De hecho tiene una pequeña nevera en su oficina para poder tomarse, de vez en cuando, una cervecita fría. Le encanta fumar cigarrillos mentolados.

Leonardo Batista es un sargento al que le gustan los mojitos bien cargados. Es rubio, colorado, conduce un Lada. Está casado con Amelia, una mujer diez años más joven que él. Tienen tres hijas rubias.

Manolito es un agente corrupto que acosa a prostitutas.vladimir_1

Román es forense. Le gustaría viajar en el tiempo y aparecer en el año 1973 para conocer y tener sexo con la Helen Mirren de Savage Messiah.

Fernández es el oficial de guardia, conocido como “Don Quintín el Amargado”.

Y Heredia, Yusniel, Amauri El Gato, Tamara, Canales, Acevedo …

Comentario:

Me ha gustado Habana réquiem, una novela negra que transcurre en La Habana, Cuba. Es una historia contada, sobre todo, a través de tres personajes. Son tres tenientes de la Unidad de Policía de La Habana Vieja, que tiene su sede en la comisaría llamada la “Mazmorra”. Estamos ante un panorama desolador, lleno de corrupción a todos los niveles y por todos los rincones. Casi, casi, no se salva nadie. Drogas, palizas y asesinatos están al orden del día. Buenos personajes y muy bien ambientada. Lectura recomendable para amantes de la novela negra policiaca.

Vladimir Hernández (La Habana, Cuba 1966), fue finalista del Premio UPC de género fantástico. Vive desde el año 2000 en Barcelona. Ha obtenido premios de relato y novela corta Su primera novela de género negro, Indómito, fue galardonada con el prestigioso Premio Internacional de Novela Negra L’H Confidencial.


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