Sharko


La pareja de policías Sharko y Henebelle son los principales protagonistas de la novela Sharko (2017), del autor francés Franck Thilliez.

Franck Sharko tiene 54 años, de los que lleva 27 en la Brigada Criminal. Ahora es teniente en el 36 del Quai des Orfèvres. Para las grandes ocasiones viste un traje de antracita con corbata de rayas. Vive en Sceaux, al sur de París, con Lucie y sus dos gemelos. Conduce un Clío. Guarda debajo de la cama la maqueta de una vieja locomotora a la que llama Poupette.

81DQjQwkZmLLucie Henebelle, pareja de Sharko, también es teniente en el 36. Tiene 42 años y lleva 18 en el Cuerpo. Cuenta por las noches a sus hijos gemelos el cuento de “Los tres cerditos“. Jaya, una canguro filipina, cuida de sus hijos cuando Lucie tiene que salir. Suele ir acompañada de una Sig Sauer de 9 mm. Como melodía en el móvil tiene La cabalgata de las valquirias de Wagner.

Otros personajes:

Nicolas Bellander es un capitán, también del 36, venido a menos desde que murió su mujer, Camille, asesinada, crucificada, con el pecho abierto … Han pasado dos años pero no consigue borrar esa imagen de su cabeza. Toma Dafalgan y parece que le da a la coca. Fuma mucho. Escribe notas en su agenda Moleskine. Tiene mucha presencia a lo largo de toda la narración y su actuación es decisiva.

Gregory Manien es el capitán jefe. Saltándose las prohibiciones, fuma en la oficina Gitanes sin filtro. Es un gran coordinador.

Pascal Robillard, teniente, va mucho al gimnasio para hacer musculación. Le encanta tener unos biceps duros, fuertes, muy desarrollados. Saborea piruletas.

Jacques Levallois, otro agente que completa la brigada.

Paul Chenaix es forense. Es el típico ciudadano corriente, padre de familia, cerca de los cincuenta, cabello negro y corto y un nuevo par de gafas con montura verde. Con su escalpelo, su bata y los pies hundidos en unos zuecos de goma blancos, parece un verdugo.

Guy Demortier es el responsable de Balística. Un tipo brillante, de unos 50 años, lleva mucho tiempo en el Departamento.

Angel Vigo es químico. Una jirafa de casi dos metros, con la espalda algo curva de tanto inclinarse sobre las probetas y los microscopios. Lleva una bata abotonada hasta el cuello, zapatillas de deporte blancas y gafitas redondas al estilo Steve Jobs.

Olivier Fortran, jefe de Identidad Judicial. Parece un bloque de granito despegado de los Alpes, con cabeza calva y unas rangers que debían ser de un 48.B9715871035Z.1_20180530134835_000+G7FBD3HHV.2-0

Comentario:

Me ha gustado Sharko, sexta entrega de la saga de Frank Thilliez y sus polis protagonistas Frank Sharko y Lucie Henebelle. En esta ocasión nuestros sabuesos tienen que enfrentarse a una misteriosa organización dirigida por un terrorífico gurú, unos ejecutores sádicos, unos voluntarios cisnes negros … Todo parece llevar a una secta vampiresca y, en concreto, a la sangre. La sangre utilizada como negocio, para beber, para extraer, para inocular virus en personas elegidas. En varias localidades de Francia está pasando algo, algo que tiene sus orígenes en la isla Reunión y en la frontera de México y Estados Unidos. Además, Frank y Lucie tienen un gran secreto que guardar. En resumen, una larga investigación, negra a veces muy negra, con sangre en el trasfondo y subiendo de tono y emoción a medida que avanza hasta su desenlace. Muy recomendable.

Las novelas de Thilliez con Sharko y Lucie:

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Atomka

El comisario Franck Sharko y la teniente Lucie Henebelle son los protagonistas de la novela “Atomka”(2012), del autor francés Franck Thilliez. Ver anteriores novelas en otras entradas de este mismo blog.

Sharko tiene cincuenta años. En su tercer espermatograma confirma que tiene una astenospermia grave, la poca movilidad de sus espermatozoides no le permite tener hijos. Vive en Paris con Lucie y están empeñados en tener un hijo. Lo seguirán intentando de cualquier manera. Sigue conduciendo un inmundo Renault 25. Y sigue coleccionando trenes en miniatura. Prepara para cenar tagliatelle al salmón. Cuando piensa, se suele acariciar el mentón. Se toma dos Dafalgan con un trago de agua. Lleva un gorro negro de borde ligeramente enroscado.

La teniente Lucie Henebelle está cerca de los cuarenta años. Le gusta el café solo, sin azúcar ni leche. Su perro labrador se llama Klark. Conduce un pequeño 206 Peugeot. Se aplica gel antiinflamatorio en su tobillo. Toma constantemente notas en su cuaderno. Calza unas botas militares de nudos muy apretados.

Personajes secundarios:

Nicolas Bellanger es capitán de policía, jefe del grupo de Sharko, de treinta y cinco años recién cumplidos, muy alto y con físico de atleta. Suele ir a correr a mediodía con algún colega por el bosque de Boulogne. Masca palos de regalíz. En cuanto a su vida amorosa, era difícil saber si tenía pareja, pues no hablaba nunca de ello, de Bellanger se puede decir que es un poli de sol a sol.

Paul Chénaix es forense, amigo de Sharko, tiene cuarenta años y es muy dinámico, con gafas de cristales ovalados y fina perilla.

Pascal Robillard es teniente de la misma brigada. Está cachas, hace musculación. Para ir al gimnasio lleva una bolsa de color naranja chillón, comprada diez años atrás, y lleva gafitas redondas.

Levallois es el agente que completa esta brigada.

Michel Chieux es otro forense. Fabrice Lunard es químico del laboratorio de la policía científica. Y Julien Basquez, capitán de la policía Criminal, de cincuenta y dos años, un veterano que ha empezado su carrera casi al mismo tiempo que Sharko, pero había pasado buena parte de esos años en la brigada de lucha contra la prostitución.

Me ha gustado Atomka, que es una continuación de “El síndrome E” y “Gataca”. Un auténtico thriller policíaco. En esta ocasión nuestra pareja de sabuesos, Sharko y Henebelle, en una trepidante investigación, van en busca de unos desalmados que utilizando como cobayas a personas, sobre todo niños, dicen encontrar la vida eterna mediante procesos de ultracongelación o crionización. Por otra parte, vuelve a aparecer algún fantasma del pasado, que complica la existencia al comisario Sharko. Muy recomendable para seguidores de las novelas con suspense, de las que no puedes dejar de leer el siguiente capítulo.

Franck Thilliez, nace en Annecy, Francia, el 15 de octubre de 1973. Además de escritor es ingeniero de nuevas tecnologías. Se han publicado cinco libros suyos en nuestro país: “El angel rojo” (2003), “Luto de miel” (2006), “El síndrome E” (2010), “Gataca” (2011) y “Atomka” (2012).

 

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GATACA

El comisario Franck Sharko y la teniente de policía Lucie Henebelle son los protagonistas de la novela “Gataca”(2011), del autor francés Franck Thilliez. Sus anteriores libros ya los reflejamos en otra entrada de este mismo blog.

Sharko es comisario de policía de la OCRVP, la Oficina Central para la Represión de la Violencia contra las Personas. Lleva 25 años en el Cuerpo, 20 de ellos en la Criminal. Viudo. Mide 1,85 mts. y pesa alrededor de 70 kgs. Ha adelgazado mucho a raíz de los acontecientos que le han sucedido en el último año (léase anterior novela “El Síndrome E”). Viste vaqueros demasiado anchos, camiseta negra y náuticos. También se pone su viejo traje de color antracita, que le queda muy grande. Lleva el cabello cortado a cuchillo. Sigue con las gafas de sol remendadas con pegamento en una varilla. Pero ya no colecciona trenes en miniatura. No para de beber cafés descafeinados. Y suele llevar consigo una pistola Smith & Wesson.

Lucie era teniente de la policía de Lille. Después del secuestro y asesinato de sus hijas ha decidido abandonar la policía. Ahora, después de conocer alguna pista sobre el criminal que le arrebató a sus hijas, vuelve a investigar por libre y de acuerdo con Sharko. Al abandonar la policía se ha puesto a trabajar unas horas en un centro de atención al cliente. Tiene 38 años. Viste con vaqueros, camiseta gris por fuera del pantalón y lleva el pelo recogido en una coleta. Come risotto de crozets y en alguna ocasión compra comida japonesa, sushi, para comer en compañia de nuestro comisario. Porta una pistola semiautomática Mann, del calibre 6,35 mm. Vive con su madre, Marie Henebelle, que después de los últimos sucesos encadena cafés y medicamentos para mantenerse consciente. Parecía haber envejecido diez años en apenas unos días. Sigue en casa su perro labrador Klark.

Otros personajes: el capitán Bertrand Manier, antiguo jefe de Sharko, un tipo delgado y nervioso, de rostro de papel de liar: blanquecino, hosco, tenso. Trabaja mucho, come poco y se rie aún menos. Un hombre arisco al decir de algunos, un verdadero cabrón según otros. Sarkho ve en él la suma de ambos. Ni que decir tiene que se llevan a muerte. Su nuevo jefe es Nicolas Bellanger, que sí reune características para ser un buen jefe de equipo. Soltero, inteligente, deportista y ambicioso. El actual compañero de Frank en la brigada es el teniente Jacques Levallois, de 30 años, con cara de ser el primero de la clase y torso musculoso. Fuma y mastica chicle de menta, es un guaperas parecido a Brad Pitt en “Seven”.  También aparece Robillard, otro teniente de policía. Clementine Jaspar, que es primatóloga, una mujer de cabello oscuro, de rasgos cansados, alrededor de 50 años y con un  lejano parecido a Sigourney Weaver en “Gorilas en la niebla”. El doctor Duvette, que es psiquiatra. El forense Paul Chénaix. Y el director del laboratorio de biología molecular de la policía científica de Paris, Jean-Paul Lemoíne.

Me ha gustado mucho, e incluso impresionado, esta novela. “Gataca” es la continuación de “El Síndrome E”, también muy buena. Con los mismos personajes centrales, Sharko y Henebelle, una pareja que a mi juicio funciona muy bien. Separados y después unidos por una colosal desgracia se lanzan a una investigación en busca del genoma humano, la teoría de la evolución  y las raices del mal. Crueles asesinos y médicos que no dudan cometer los experimentos mas deleznables para, según ello,s conocer el comportamiento del ser humano. “Gataca” es un ladrillo, un fenomenal labrillo de más de 650 páginas, que te atrapa prácticamente desde el primer hasta el último párrafo ¡Animaos a disfrutarla!

Franck Thilliez nació el 15 de Octubre de 1973 en Annecy, Francia. Es ingeniero de nuevas tecnologías y autor de varios libros. Su anterior novela, “El Síndrome E”, donde se analizaba la posible manipulación de la mente humana a través de una historia inteligente y vertiginosa, se está convirtiendo en el libro revelación del thriller de culto.

FRANCK SHARKO

El comisario Frank Sharko es el principal protagonista de dos novelas publicadas en nuestro pais, “El Ángel Rojo”(2003) y “El síndrome E”(2011), del escritor francés Franck Thilliez.

Sharko es comisario profiler, es un policía esquizofrénico y paranoico que toma Zyprexa. Es robusto, lleva el cabello negro cortado a cepillo. Usa gafas de sol, con una varilla remendada con cola. Es coleccionista de trenes en miniatura. Suele cenar sobre las 7 resolviendo crucigramas. Cuando se traslada a investigar a El Cairo, come buñuelos de habas. Utiliza colonia Fahrenheit. Su esposa, Suzanne y su  hija Eloise han sido asesinadas en unas condiciones abominables. De cuando en cuando se le aparece un personaje, Eugénie, una niña que no deja de darle la vara recordándole su pasado. La vida sentimental de nuestro profiler puede cambiar cuando conoce a la policía Henebelle.

Junto con Frank Sharko, en “El síndrome E”, la teniente de policía Lucie Henebelle tiene un papel muy destacado. Tiene 37 años y es de la comisaría de Lille, al norte de Francia. Es bajita, delgada y luce una larga melena rubia. Practica footing dos veces a la semana. Tiene una cuenta en Meetic donde recibe posibles relaciones amorosas. Porta una pistola Sig Sauer. Calza unas Kickers de puntas protectoras. Vive con sus dos hijas gemelas, Juliette y Clara. Su madre, Marie Henebelle, se pasa el día jugando a la consola, Wii, PlayStation ó Nintendo DS.

Otros personajes: Martín Leclerc, jefe de la OCRVP, la Oficina Central para la Represión de la Violencia contras las Personas, conoce a Sharko desde hace más de 20 años. Lucas Poirier, de la policía de Rouen, que viste vaqueros de cintura baja, camiseta negra y zapatillas viejas de tela; es moreno, alto, enjuto, veinticinco o veintiséis años como mucho. Georges Péresse, jefe de la policía criminal de Rouen, un hombre de rostro duro, un individuo rígido, testarudo y alérgico a cualquier forma de intromisión en sus dominios; ataviado con un traje gris, medía a duras penas un metro y sesenta centímetros, pero tenía la voz a lo Barry White. El doctor Pierre Plaisant, especialista en huesos y dientes, 30 años, alto y delgado. Y el comandante de policía Kashmareck, jefe de Lucie.

Acabo de leer “El sindrome E” y reconozco que me ha enganchado mucho. Esta es la quinta novela de este autor, Franck Thilliez, con el policia Sharko de protagonista. Anteriormente se había publicado en España la primera, “El Angel Rojo”, mucho más floja ¿Sabe alguien dónde están la segunda, tercera y cuarta? Quizás en el limbo de las editoriales. En fin, como empezaba diciendo, “El sindrome E” engancha prácticamente desde el principio. Parte de dos investigaciones que parecen no tener nada que ver, pero si, nuestros Sharko y Henebelle terminan investigando una tremenda historía de asesinatos, de terribles experimentos con cerebros de seres humanos, donde se ven implicados la Legión de Honor francesa, la policía de El Cairo o la CIA.  Aunque es un ladrillo de casi seiscientas páginas, te mantiene en vilo, paso a paso, prueba a prueba, hasta llegar al final ¡Y qué final! Mejor leerla … y a ver que os parece. Yo os la recomiendo.

Franck Thilliez nace el 15 de octubre de 1973 en Annecy, localidad de la Alta Saboya francesa. Ingeniero en nuevas tecnologías, comenzó a dedicarse en exclusiva a la escritura tras el éxito de su primera novela “El Angel Rojo”. En el 2010 firmó su primer proyecto para televisión,”Obsessions”. Thilliez es miembro de la Ligue de l´Imaginaire, colectivo que agrupa a varios escritores franceses. Próximamente va a publicarse aquí en España “Gataca”, que parece ser la continuación de este “sindrome” que nos ha dejado un poco noqueados.