La Comisaría Norte

romeroEl subcomisario de policía Sebastián Orozco es el protagonista de la novela La Comisaría Norte (2012), del autor barcelonés José Luis Romero.

Orozco, cuyo horizonte más próximo es la jubilación, es trasladado a la conocida Comisaría Norte, la más espartana de la ciudad de Barcelona, enclavada en los restos de un antiguo manicomio, en un barrio conflictivo, Nou Barris. Licenciado en Geografía e Historia. Está casado con María, que trabaja en Cáritas. Tienen dos hijos, Luis, que está acabando Derecho; y Anna, en el último curso de Bachillerato. Orozco conduce una resplandeciente Bultaco Metralla. Últimamente fuma mucho, ha intentado dejarlo sin éxito. Tiene migrañas. De vez en cuando se toma un ibuprofeno. En su ordenador utiliza el navegador Firefox. Viste una camisa azul marino lisa, una corbata a juego, un jersey de pico y un pantalón negro. Desayuna un sándwich de jamón york y un café con leche. En el bar del Forum se pide para comer un par de tostadas con escalivada y anchoas del Cantábrico y una cerveza. Compra muebles en Ikea para la habitación de su hija. Le gusta ver de vez en cuando la película Apocalypse NowLa agente Araceli piensa que Orozco tiene culito de torero.

Otros personajes:

Mariano es jefe de policía. Tiene una hija, Alicia, ya casada y separada. Fuma Cohibas.

Marta Prados es inspectora, el último fichaje para la División de Seguridad e Información. Ronda los treinta años, tono muscular atlético, piernas y brazos alargados, de andar ágil y flexible. Viste un traje de chaqueta de marca cara. Su larga cabellera cae descuidada sobre sus hombros. Sus gafas, de remarcado contorno le dan un aire intelectual y sofisticado, aunque su mirada es fría y suficiente.116260983_10223260195403412_4475500573341125084_o

McGuay es un agente de 35 años. Practica muchas detenciones. Es muy chulo. Siempre vestido de negro, con sus gafas Ray-Ban Aviator que no se quita ni de noche. Porta un revólver Astra 38 Special. Calza unas puntiagudas camperas negras de Valverde del Camino.

José Tamayo es agente de la centralita. Un poco gordo, grita mucho. Se pasa el tiempo haciendo crucigramas y leyendo el Penthouse.

Vicente es agente de puerta. Lo que más le gusta es tomar el sol.

Y el comisario Vilches, a punto de dejar la Norte; Ramón, cabo del staff; Manchón, un agente deseoso de entrar en acción; Gaspar; Salazar; Starsky y Hutch; Lee Marvin …

Palacios, agente, enlace sindical; los sargentos Pons, Ventura y Villar; don Pedro, el juez de guardia; Fuentes el médico forense …

Comentario:

Me ha gustado La Comisaría Norte. Aunque no estamos ante una clásica novela negra, sí hay muertos y tiros. No obstante, a través de la narración vamos descubriendo la vida y naturaleza de todo un elenco de policías como personas y como profesionales, hombres y mujeres con sus preocupaciones, sus virtudes y sus vicios. En el centro de todos está nuestro sabueso protagonista, el subcomisario Sebastián Orozco que, recién llegado a una impopular comisaría, quiere ir cambiando poco a poco las cosas. En la parte final, los agentes sostienen una dura pelea con sicarios que quieren hacerse con un importante objeto para entregárselo a un grupo yihadista, que puede estar preparando un atentado. Lectura recomendable para pasar un buen rato.

El autor:

José Luis Romero (Barcelona, 1963) estudió Derecho y cursó estudios de Criminología, Investigación Privada y Dirección de Seguridad. Es policía en la Guardia Urbana de Barcelona. En 2008 publicó Siempre quise bailar como el negro de Boney M y en 2013, El hijo del enterrador. 

EVARISTO CONRADO

El detective privado Evaristo Conrado es el protagonista de la novela “Siempre quise bailar como el negro de Boney M” (2008), del escritor barcelonés José Luis Romero.

Conrado, que ahora es detective privado, antes fue guardia civil del servicio de información. Durante un tiempo estuvo destinado en el cuartel de Intxaurrondo, en San Sebastián. Suele ir acompañado de un revólver Astra 38 Special de cañón corto. Vive con una gata, “Chiki”. Para desayunar se toma un café con leche y donuts. Fuma mucho. Conduce un “Mini“. Se bebe una cerveza Voll Damm en el café Viena, en plenas Ramblas, aunque también le gusta una Guinnes bien fría o un chupito de Jack Daniels. Tararea una canción de Lou Reed “Walk on the wild side” y en el coche escucha un CD de Leonard Cohen “Suzanne takes you down to her place near the river…”

Otros personajes: Josefina, su secretaria, pelirroja y vegetariana. Tiene un novio, Ali, alcohólico y violento. Polonio, que es el jefe de la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Urbana. Salmeró, inspector de los Mossos d´Escuadra y antiguo teniente de la guardia civil en Intxaurrondo. Se le conoce como “Vicks”, ya que utiliza a menudo un inhalador para respirar mejor. Y Francina, una mosso que, según nuestro detective Conrado, es una auténtica Barbie.

La novela “Siempre quise……” la compré hace unos días en una ferie de libros antiguos y de ocasión a un precio muy asequible. Transcurre en una Barcelona muy cutre y violenta, con un personaje central, un ex-guardia civil, ahora metido a detective privado, que muestra su animadversión por los pobres, por los emigrantes y por todo lo vasco que se encuentra: los apellidos y las tabernas con una música, que va contra “su” cultura…….. Por medio un caso de espionaje industrial y experimentos farmaceúticos con soldados españoles en Afganistán….. pero qué es eso para nuestro Rambo particular. Me ha parecido una novela entretenida pero con un tufillo un tanto carca de nuestro personaje central, el detective Evaristo Conrado.

José Luis Romero nace en Barcelona de 1963. Estudia ingenieria agrónoma, más tarde ingresa en la Policía Local de Barcelona. Vuelve a estudiar, en este caso en la Facultad de Derecho, donde se diploma en “Investigación Privada”, “Criminología” y “Dirección de Seguridad” . Escribe relatos cortos y con uno de ellos obtiene el primer premio del Certamen Literario Día de la Policía de Cáceres. Recientemente ha publicado “La Komisaría del norte” con el subcomisario Orozco de protagonista.