El porqué del color rojo

imageLucía Utrera “La Grande” es la protagonista de la novela El porqué del color rojo (2018), del autor ovetense Francisco Bescós. Es la segunda entrega de esta saga, la anterior fue El baile de los penitentes (2014), con la que ganó el Certamen Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona.

Utrera es teniente en el Cuartel de la Guardia Civil de Calahorra, La Rioja. Lucía nació en Córdoba y ha servido en el Cuerpo en el norte y en Madrid. Creía que en su destino actual iba a estar más tranquila. Bernard, su marido, es londinense, de Chelsea. Como están a dieta, prepara para el desayuno leche desnatada con muesli integral, pero Utrera prefiere los sobaos. Tienen dos hijos, Marcos y Claudia. A nuestra sabuesa le gustan los acuarios, tiene varios en su despacho. Tiene una alacena en casa llena de vasos y copas comprados en el Ikea de Zaragoza. A la teniente le gusta el café casi hirviendo.

Otros personajes:

Ramírez es cabo, la mano derecha de Utrera. Mide 1,95. Creció en la Cuenca Minera Asturiana. Se ha matriculado en Magisterio por la UNED. Está leyendo sobre la Desamortización de Mendizábal. Sale con Elsa, aunque parecen muy diferentes. Siempre lleva fundas de plástico transparentes. Le gusta la Mahou. Tiene un abrigo de paño de Zara.

Campos, sargento, también sirvió en el norte, en Pasajes y después en Pamplona. Tiene un hijo de 22 años. Conduce un Opel Astra. Se lleva muy bien con nuestra teniente.

Angélica Artero, cabo, se toma su trabajo muy en serio. Le gustan las novelas gráficas y los vídeo juegos. Acarrea libros de dragones, duendes y guerreros.

Cordón es médico, pequeño, calvo. Muy creyente, reza a todas horas. Se le conoce como el Rosarios.

Martos es el juez, rechoncho y blando, con voz aflautada, al borde de la jubilación. A veces se presenta en una escena del crimen con una cesta de truchas, lucios o cangrejos de río. Le gusta mucho pescar. Conocido como el Truchas.

Juan Borobia es sacerdote. Intenta ayudar a los inmigrantes que llegan a La Rioja como temporeros. No para de refunfuñar y de soltar exabruptos. Tiene unos 50 años y mide 1,80 m. Viste un chándal gris pasado de moda. Habla un poco rumano gracias a los años que colaboró con la Fundación Secretariado Gitano en Entrevías. Conduce un Fiat Punto abollado.

Suárez y Marquina son dos jóvenes agentes, que a veces comenten algún exceso.

Paredes es teniente de la policía judicial de Logroño.

Aguilera es comandante de la Guardia Civil, ahora en el departamento de Asuntos Internos. Un auténtico cotilla, según la Grande, aunque es buen amigo y además le pasa información cuando es necesario.image

Adolfo García es coronel del cuerpo. Ahora está en Madrid. Sirvió en una casa cuartel guipuzcoana. Lleva una corbata de seda azul estampada con una lluvia de graciosos tomatitos. Está casado con Mercedes y tienen un hijo, Francisco Javier.

Comentario:

Me ha gustado mucho y me lo he pasado muy bien leyendo esta El porqué del color rojo. Es la segunda novela de Francisco Bescos con la teniente Lucía Utrera, alias la Grande, como protagonista principal. Es un excelente personaje, con sus bondades y su mal genio y una excelente investigadora. En esta ocasión lo tiene muy difícil. En pleno inicio de la vendimia, en pueblos de La Rioja Baja, aparece el cadáver de un joven. Parece ser un temporero ilegal, un inmigrante procedente de Europa del Este. Mafias que trafican con personas entran en escena, la explotación de mano de obra migrante, además de yihadistas y un viejo enemigo de Utrera. de cuando estaba destinada en el norte luchando contra una banda terrorista. Con pequeñas dosis de humor y descripciones muy completas del mundo del vino, su vendimia, su color. Lectura muy recomendable para paladear con un buen Rioja al lado.

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El baile de los penitentes

La teniente de la guardia civil Lucía Utrera es una de las protagonistas de las novela “El baile de los penitentes” (2014), del autor ovetense Francisco Bescós.

Utrera es teniente de la guardia civil en la comandancia de Calahorra, en La Rioja. La apodan “La Grande”. Es de Córdoba. Es una mujer grande, de hombros excepcionalmente anchos y cuello corto, media melena negra y rizada. De rostro agradable, limpio de formas y amable de gestos. No le gustan nada las cigüeñas y sí el acuario con 15 peces de colores que tiene en su despacho. Por cierto, un despacho que está tan viejo como el resto de la casa cuartel, en la que largas grietas recorren el perímetro de unas paredes y techo enmohecidos. A Utrera, en ocasiones, se le sigue notando el acento cordobés. Se come un sandwich de atún. Está casada con Bernard, un inglés de Chelsea, de buena familia, que lo ha dejado todo por Lucía, que cocina, hace los deberes con los niños, decora la casa, da clases de inglés y lee multitud de libros. Una extraña pareja para una picoleta. Pero Bernard no se ha quejado nunca.

Otros personajes:

Ramírez es un guardia joven de ojos compungidos. Largo y fino. Delgaducho y nervioso. Medirá 1,95, aunque no llega a pesar 80 kilos. Poco a poco se va llevando mejor con Utrera. Juntos parecen sacados de una película de Abbott y Costello.

Campos es sargento. Un hombre pequeño y fibroso, con el aspecto de sufridor voluntario que tienen los montañeros o los corredores de maratón.

Aguilera es comandante de la guardia civil.

Fonseca y Sagredo, teniente y cabo respectivamente, que han llegado desde Madrid.

Y también Roque, que es un yonqui. Ulises, un matón. Rosas, el mafiosillo local. Angel, un pijo de Madrid. Roberto, que es médico. Vicente, albañil. Lidia … toda una fauna de personajes perdedores.

Me ha gustado mucho “El baile de los penitentes”. No es una novela negra al uso, ya que no solo hay policías y asesino, eso sí es una crónica negra, a veces muy negra, de la vida y costumbres de varios de los protagonistas a lo largo de sus miserables vidas. Es Semana Santa en Calahorra, un pueblo riojano donde casi nunca pasa nada. Aparece el cadáver de Nuria Isabel, una niña de etnia gitana, y la teniente Utrera debe esclarecer este crimen con muy pocos medios y ningún indicio o pista de la que tirar. Por otro lado, está a punto de celebrarse “Jueves y Viernes Santo de Los Borregos“, un sorprendente juego de apuestas al que acuden, desde muy antiguo y sin excepción, todos los hombres pudientes del lugar y alrededores. Una interesante mezcla de novela policíaca y costumbrismo realista de bajos fondos que no dejará indiferente a nadie. Lo dicho, para mi una obra muy muy recomendable.

Francisco Bescós nace en Oviedo en 1979. En el año 2003 se licencia en Comunicación Audiovisual y Publicidad en la Universidad de Navarra. Es editor y colaborador habitual de la revista online Suburbano.net , con sede en Miami. En 2014 gana el XXVII Concurso Internacional de Relatos Policíacos de la Semana Negra de Gijón con “Hombres de negocios”. Con esta novela que hoy comentamos “El baile de los penitentes,” gana el VIII Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona 2014.”
Presentación del libro en Carmona