Un covo di vipere

Un nido de viboras_135X220El comisario Salvo Montalbano es el protagonista de la novela Un covo di vipere, “Un nido de víboras” (2013), del escritor siciliano Andrea Camilleri.

Es la vigésima primera entrega de esta saga escrita en exclusiva por Camilleri. Hay otra novela con este mismo personaje, Por la boca muere el pez (2010), en colaboración con Carlo Lucarelli; y cinco libros de relatos, Un mes con Montalbano (1998), La nochevieja de Montalbano (1999), El miedo de Montalbano (2002), El primer caso de Montalbano (2004) y Muerte en mar abierto (2014).

En Un nido de víboras Salvo tiene 58 años. Como en las anteriores entregas, su vida, sus costumbres y sus ayudantes siguen siendo los mismos. Se despierta en medio de un sueño, en esta ocasión con Livia en una exuberante selva tropical, como si formaran parte de un enorme cuadro de Henri Rousseau. Por cierto, la novia de nuestro sabueso está yendo al gimnasio, está más delgada y ha rejuvenecido. Después de estar unos días juntos, cuando se separan, a Salvo le da un gran arrebato de melancolía. Piensa que se debe estar haciendo viejo.

En la trattoria de Enzo come unos espaguetis con mejillones y almejas, con una pizca de guindilla. En su casa, para cenar, un plato generoso de ensalada de marisco que le ha dejado preparado la señora Adelina. Como se queda con hambre, una buena ración de tostadas con aceituna negras. Se toma un whisky en el porche de su casa frente al mar y vuelve a ver “Teniente corrupto“, peli que le gustó mucho.

Catarella, Fabio, Gallo y Mimí Augello siguen en la misma jefatura.

Tommaseo, el fiscal salido, cada vez conduce peor, se ha llevado por delante un surtidor de gasolina. Juega al póquer en el Círculo.

Pasquano es el forense que siempre está de mala leche. Se zampa varios cannoli.

Mario, un vagabundo que se ha instalado en una cueva cercana a la vivienda de Montalbano.58f4f9200cf87

Me ha gustado Un nido de víboras. Novela corta como las anteriores entregas. En este caso se trata de la investigación a raíz del asesinato de un contable jubilado. Lo raro es que aparece dos veces asesinado. Se descubre que el muerto era un hombre de negocios implacable, extorsionador y chantajista; y al mismo tiempo un padre de familia hipócrita y desalmado.

Termina el autor este libro con una nota:

“La escritura de esta novela que tiene entre su manos se remonta a 2008.

Su publicación se aparcó entonces porqué aún era reciente la de ¨La luna de papel” , del año 2004, en la que no había tenido el valor de desarrollar a fondo un tema como el incesto, que sigue siendo difícil de tratar. En este caso lo intenté.

Espero que nadie pretenda reconocerse en esta historia, fruto exclusivamente de mi fantasía.

A.C.”

Una voz en la noche

Una voz de noche_135X220El comisario Salvo Montalbano es el protagonista de la novela Una voz en la noche (2012), del escritor siciliano Andrea Camilleri. Es la vigésima entrega de esta saga.

Salvo ha cumplido 58 años. Mientras prepara la cafetera para el desayuno, silva el “Vals de la viuda alegre“. Una noche sueña con la película “Los intocables“, justo en la escena de la detención del contable de Al Capone. Y en otra ocasión vuelve a ver “Erase una vez en América“.

Con su novia Livia habla todas las noches por teléfono y casi siempre acaban embroncados. Adelina sigue siendo la mujer que le cocina y limpia la casa. También come regularmente en la trattoría de Enzo, por ejemplo, entremeses de marisco (doble ración), pasta con salsa de erizos de mar (ración y media) y salmonetes de roca a la sal (seis piezas bastante grandes). Lo considera su autoregalo de cumpleaños.

También en esta entrega acompañan al comisario Montalbano su brigada de incondicionales:

El inspector jefe Fazio; y los inspectores Mimí Augello y Gallo.

En recepción y centralita, el inefable Catarella, que en esta ocasión ayuda mucho a su comisario.

El dottore Pasquano siempre con su mal carácter y el fiscal Tommaseo, tan salido como acostumbra.descarga

Bonetti-Alderighi es el jefe superior; y Lattes el jefe de gabinete, apodado “leches y mieles” por su clerical modo de comportarse.

Y los periodistas Pippo Ragonese ,de Televigàta, el cara culo de gallina, y Nicolò Zito, de Retelibera, que se llevan muy bien con nuestro sabueso protagonista.

Me ha gustado y me lo he pasado muy bien leyendo Una vez en la noche. Es verdad que es muy parecida a las novelas anteriores de Camilleri con su Montalbano, pero a mí me sigue gustando esas maneras de investigar, deducir, esa socarronería que arrastra el comisario de Vigàta. Con la mafia y la corrupción política de fondo, ¡qué novedad! En esta ocasión Salvo se encuentra más escéptico e irreverente que nunca y no duda en tomar carreteras secundarias para seguir su instinto infalible hasta el final.

En la actualidad quedan dos novelas de esta saga por publicar en nuestro país: Un covo di vipere (2013) y L´altro capo del filo (2016)


Juego de espejos

El comisario Montalbano es el protagonista de la novela “Juego de espejos” (2011), decimoctava novela del escritor Andrea Camilleri con su mismo sabueso como protagonista.

En esta ocasión, como en anteriores entregas, comienza con Montalbano soñando. Sueña que se le va la perola, que se ha vuelto loco y que le ponen una camisa de fuerza.

Sigue yendo a comer a la trattoria de Enzo, los Antipasti variados, espaguetis con sepia en su tinta, degustación de pasta con almejas y salmonetes de roca fritos. Fuma y se da un paseo después de comer para hacer mejor la digestión. Se sienta en una roca al final del muelle y charla con un cangrejo. Y cómo no, los platos que le prepara la señora Adelina, en esta ocasión unos exquisitos arancini.

En un momento determinado Montalbano menciona “La vida es sueño” de Calderón de la Barca. Nuestro comisario está a punto de enamorarse de una mujer despampanante, pero sigue hablando por teléfono con su amante de siempre, Livia.

Catarella sigue en la centralita. Y Fazio. Y Gallo. Y Domenico Augello, el subcomisario “Mimi”, que aunque casado con Beba sigue ligando mucho. Y Aloisi, de Narcóticos. Pippo Ragonese, periodista de Televigata, que no le gusta nada Montalbano y viceversa. Tommaseo, el fiscal, que es un auténtico maníaco sexual. Y Nicolò Zito, director del telediario de Retelibera, y buen amigo de nuestro Salvo.

Me lo he pasado muy bien leyendo este “Juego de espejos”, donde Camilleri rememora la magistral escena de los espejos de “La dama de Shanghai” de Orson Welles, en la que sólo una de las imágenes es la auténtica. Algunos pensarán que es igual que todas las anteriores y puede que tengan razón. Pero si las anteriores me gustaron, esta también. Aunque se va haciendo mayor nuestro Montalbano sigue teniendo una finísima intuición, y un irreverente sentido del humor. Lo dicho, muy muy recomendable.

La sonrisa de Angélica

El comisario Salvo Montalbano es el protagonista de “La sonrisa de Angélica” (2010), decimoséptima novela del autor siciliano Andrea Camilleri con este personaje central.

Salvo tiene 58 años. Sigue con su novia Livia, a la que han elegido representante sindical. Fuma mucho y le da al wiskhy, osea, como siempre. Sigue comiendo en la trattoria de Enzo antipasto de marisco, espaguetis con erizos de mar y salmonetes de roca fritos, todo ello regado con vino de la casa. En otra ocasión, en un restaurante lejos de casa, se pone las botas comiendo langosta. Por supuesto, cuando llega a casa se encuentran con las riquísimas berenjenas a la parmesana que le prepara la señora Adelina. En esta novela nuestro maduro sabueso se enamora perdidamente de la joven y guapa Angélica Cosulid, que ha sido víctima de un robo. El caso es que esta Angélica le recuerda a Montalbano su época joven, cuando miraba emocionado “Orlando furioso” en las ilustraciones de Gustave Doré, también con otra bellísima Angélica de protagonista.

En la comisaria todo sigue igual, el desastroso Catarella en la centralita y recepción. Fazio, Augello y Gallo siguen siendo sus más cercanos colaboradores. Bonetti-Alderighi, su impresentable jefe superior. Ermanno Macannuco es el subjefe, tan tonto como el anterior. Pippo Ragonese es comentarista de Televigàta. A Salvo le parece que tiene la cara de culo de gallina. Zito es el director de Retelibera. Y Licalzi, que es masajista del Vigata Club de Fútbol.

Quedan por publicar en nuestro país:

18 – Il gioco degli specchi (2011)

19 – Una lama di luce (2012)

20 – Una voce di notte (2012)

21 – Un covo di vipere (2013)  

La búsqueda del tesoro

El comisario Montalbano es el protagonista de la novela “La búsqueda del tesoro”, del autor siciliano Andrea Camilleri.

En esta entrega, nuestro sabueso tiene cincuenta y siete años. Piensa que se está haciendo más vulnerable. Sigue discutiendo por teléfono con su amante Livia, que vive en Boccadasse. Mantiene la costumbre de tomarse varias tazas de café para desayunar. Para no variar, come en la trattoria de Enzo. Por ejemplo, unos espaguetis con almejas finas y cinco salmonetes de roca, y en otra ocasión un plato de involtini de pez espada. Y la señora Adelina, que le sigue preparando unas extraordinarias berenjenas a la parmesana, unos grandes hinojos cortados y limpios; o una fuente de pasta ´ncasciata. Y por si fuera poco, el mismo Montalbano se compra cuatro unidades de cuddriruni, y ocho arancini del tamaño de una naranja. Y como todo no es comer, se compra la novela “El presidente“, de Simenon.

Acompañan a Montalbano, como en las anteriores novelas:

Mimi Agüello, Gallo, Galluzo, Catarella, Fazio, Pippo Ragonese, el doctor Pasquano, Vanni Arquá, el fiscal Tommaseo, Ingrid, su amiga sueca y, en esta ocasión, el doctor Seminara, de la policía de Montelusa.

Me ha gustado “La búsqueda del tesoro”, en la línea de las quince anteriores de Camilleri/Montalbano. Será porque vamos madurando o haciéndonos viejos a la vez. Socarronería, humor, intuición, gastronomía y un gran investigador. Y denuncia. En la página veintisiete:

– ¿Alguna novedad más?

– Calma chicha. ¿Sabe que Catarella tiene una teoría al respecto?

– ¿Al respecto de qué?

– De que, por ejemplo, haya menos robos.

– ¿Y cómo se explica?

– Dice que los ladrones, los nuestros, los que roban en las casas de la pobre gente o los bolsos de las mujeres, están avergonzados.

– ¿De qué?

– De sus colegas más importantes. De los industriales que llevan a la quiebra a la empresa después de haber hecho que desaparezca el dinero de los ahorradores, de los bancos que encuentran la manera de joder a los clientes, de las grandes empresas que roban el dinero público. Mientras que ellos, los pobrecillos, tienen que conformarse con diez euros, un televisor roto, un ordenador que no funciona…. Se sienten avergonzados y se les pasan las ganas.

En el momento de escribir esta entrada ya está en nuestras librerías la decimoséptima novela de esta saga, “La sonrisa de Angélica“.    

  

LA DANZA DE LA GAVIOTA

Esta es la decimoquinta novela, “La danza de la gaviota”(2009), del autor Andrea Camilleri y su comisario Salvo Montalbano publicada en nuestro pais. Si queréis, ved las anteriores entradas en este mismo blog.

En esta nueva entrega nos encontramos a Salvo bien entrado en la cincuentena. Padece insomnio. Está planeando irse unos días de vacaciones con su amante Livia. No quiere encontrarse con los que están rodando una serie sobre él. Dice que al que han puesto de comisario Montalbano, el actor Zingaretti, es mucho más joven y mucho más calvo. Salvo sigue fumando mucho; y sigue comiendo en la trattoria de Enzo. Adelina, le limpia la casa y cocina para él, por ejemplo, unas exquisitas berenjenas a la parmesana, pasta con salchicas, caponatina o albóndigas de berenjena, todo ello para acompañar con queso Caciocavallo de Ragusa y aceitunas. También sigue con la costumbre de tomarse varios cafés para desayunar recién levantado.

Están presentes los mismos personajes que en las anteriores entregas, osea, que Catarella sigue siendo el poli palurdo de la centralita. Fazio, que es la mano derecha de Salvo, ha desaparecido de una forma muy enigmática. Está casado con Grazia, que cocina muy mal. Mimí Aguello, otro de la brigada, está casado con Beba, que quiere ponerse a trabajar. Pasquano, el doctor forense. Nicolo Zito es periodista de Retelibera. Galluzo, otro poli. Lamarca es un agente nuevo, parece inteligente y despierto. Gargiulo, de la Científica, que es un excelente grafólogo. Gallo es otro agente de la misma brigada. Y Bonetti-Alderighi, el atontao jefe supremo.      

Como su propio título indica, “La danza de la gaviota” empieza con un poético baile de una gaviota que está a punto de morir, y que a nuestro Salvo llega a emocionarle. Durante la narración este recuerdo vendrá varias veces a su memoria. Esta novela, como las catorce anteriores, me ha gustado mucho. Aunque Montalbano se va haciendo mayor, conserva su olfato de extraordinario sabueso, con esa retranca e ironia que le caracteriza. En esta ocasión pone toda la carne en el asador para encontrar a Fazio, su inestimable amigo y principal colaborador en la comisaria de Vigata. Muy recomendable para amantes de la saga Camilleri/Montalbano.  

En la página 206 de esta novela, Montalbano y Augello cambian impresiones. Éste le dice:

– “¡Sí, figúrate, qué escándalo, qué vergüenza! ¡Hagan lo que hagan, ahora nuestros honorables diputados se pasan por el forro a la opinión pública! Se drogan, van de putas, roban, trapichean, se venden, cometen perjurio, hacen negocios con la mafia, ¿y que les puede pasar? Como mucho, que se hable en los periódicos durante tres días. Luego todos se olvidan de ellos. Pero ellos de ti, que has levantado el escándalo, no se olvidan, de eso puedes estar seguro, y te lo hacen pagar.”

Me suena, no sé porqué, pero me suena.

LA EDAD DE LA DUDA

 El comisario Salvo Montalbano es el protagonista de la novela “La edad de la duda“, del autor siciliano Andrea Camilleri. Es la decimocuarta novela de esta saga publicada en España. Ver anteriores entradas.

Salvo sigue viviendo en Marinella. Tiene 58 años. Y, como a su coche, le acuesta arrancar el día. Últimamente tiene unos sueños nada agradables. Esta pesadilla que acaba de tener es en la capilla ardiente de su propio funeral, instalada en su despacho. Montalbá, como se llama a sí mismo, sigue fumando. Cuando le toca esperar suele repasar las tablas de multiplicar. Se ha comprado el libro “La soledad de los números primos“. Piensa que “Los Pitard” de Georges Simenon es una obra maestra. Está leyendo el Cancionero de Petrarca. La gastronomía sigue siendo una de las cosas esenciales para nuestro comisario. Su asistenta, Adelina, le ha dejado preparado en el frigo un plato de nervetti all´ acìto, trocitos de cabeza y cartílago de ternera hervidos y aliñados con cebolla y encurtidos. Y en la trattoria de Enzo se jala un par de exquisitas raciones de berenjenas a la parmesana o una fritura extraordinaria de salmonetes y calamares.  

Otros personajes: Ahí siguen estando toda la cuadrilla de su comisaría: Catarella, Cataré, en la centralita. Sus agentes más allegados, Fazio, Gallo y Mimi Augello, que está casado con Beba y tienen un hijo. El fiscal Tommaseo y sus fantasias sexuales. Lattes, dottori jefe, ultracatólico. Bonetti-Alderighi, jefe directo de Salvo. Zito, periodista de Retelibera, viejo amigo. Y la teniente de Marina Laura Belladona. Cuando Montalbano la conoce, se queda sin respiración, es guapísima, un palmo más alta que él, morena, grandes ojos brillantes, labios rojos sin necesidad de carmin y, sobre todo, simpatiquísima.


Estamos ante el último Camilleri publicado, osea, ante un clásico. Me ha gustado, pero no me ha parecido la mejor de sus novelas. Montalbano sigue teniendo pesadillas angustiosas. Y siguen apareciendo excelentes gotas de humor y socarronería. Como novedad, Salvo cree estar enamorado de una teniente mucho más joven que él, aunque le cuesta creer que a su edad ésto sea posible. En esta ocasión, la investigación de nuestros sabuesos se inicia a raíz de aparecer en el puerto de Vigàta el cadáver de un hombre con el rostro desfigurado. Como fondo, el tráfico de diamantes africanos. Una buena historia para disfrutar en medio de estos calores de agosto.

Andrea Camilleri nace el 6 de setiembre de 1925 en Porto Empedocle, provincia de Agrigento, Sicilia. Actualmente vive en Roma, donde impartió clases en la Academia de Arte dramático. Ha sido guionista y director de teatro y televisión. Desde el año 1994 cuando crea el personaje de Salvo Montalbano, el entrañable comisario siciliano, todos sus libros ocupan los primeros puestos de los más vendidos en Italia y en casi toda Europa. Y también este personaje ha protagonizado varias películas y series de televisión.  Larga vida a Camilleri y su Montalbano.