La ira

la-iraEl fiscal Teodor Szacki es el protagonista de la novela novela La ira (2014), del escritor polaco Zygmunt Miloszewski. Es la tercera y última entrega de la saga del fiscal Teodor Szacki.

Szacki ahora ejerce la fiscalía en Olsztyn, una ciudad situada en el noroeste de Polonia. Es la capital y la ciudad más poblada del Voivodato de Varmia y Masuria. Antes trabajó en Varsovia, pero se fue a raíz de su divorcio de Weronika. Tiene 44 años. Su despacho está en la calle Emilia Plater. Lee la Gaceta de Olsztyn. Conduce un Citroën. Suele aparcar en avenida Batallón Dabrowski, nombre en honor a un batallón de voluntarios polacos que luchó en la Guerra Civil española en el bando republicano, como parte de la XIII Brigada Internacional. Nuestro sabueso protagonista lleva más de un año viviendo con Zenia, que trabaja organizando bodas. Ahora vive con ellos Hela, la hija de Teodor y Weronika, ya que su madre está por un tiempo en Singapur, acompañando por trabajo a su nuevo marido.

Nuestro juez, cuando acude a un evento, se viste de lo que él llama “el conjunto James Bond”, un clásico británico cuando quiere causar buena impresión: un traje cuyo tono gris es como el del cielo antes de la tormenta, con rayas claras casi invisibles; camisa azul; corbata fina color grafito, con un dibujo sutil; un pañuelo de lino puro que sobresale un centímetro del bolsillo de la chaqueta; gemelos y reloj de titanio mate, del mismo tono que su blanquísimo y abundante cabello. Parece el baluarte de la fuerza y la estabilidad de la República de Polonia.

Suele quedar a cenar con su hija raviolis con salsa. Una noche que está solo en casa se prepara unos macarrones al pesto. Saca del congelador un manojo de espárragos, los hierve, los corta y los añade a los macarrones, añade un poco de queso Bursztyn rallado, que le gusta más que el parmesano, y abre una botella de vino italiano. Está leyendo a Lemaitre, “Vestido de novia”.  La jefa de Szacki le considera un misántropo sociópata y huraño.

Otros personajes:

Jan Pawel Bierut, comisario de tercera de la policía judicial. Joven, de unos 30 años, con un bigote pasado absolutamente de moda. Atractivo, con esa belleza de provincias del lozano hijo de un campesino, que se ha convertido en una persona de provecho. Tiene los ojos tristes de un activista agrario de antes de la guerra. Le han trasladado hace poco de la policía de tráfico.

Edmunk Falk, joven ayudante de Szacki. Ha estado trabajando con ONGs europeas y con instructores de la escuela del FBI de Quantico. Tiene los títulos de socorrista y de auxiliar de enfermería. Con un buen nivel de inglés, está empezando a estudiar ruso en la Facultad. Ha sido campeón junior de Polonia en bailes de salón e instructor de equitación. Unos le llamaban “Pinocho”  y otros, refiriéndose a Szacki y a Falk, “El rey y el príncipe de los tiesos”.escritor-Zygmunt-Miloszewski

Ludvik Frankenstein es el forense. Hace todo lo posible por parecerse al científico loco de la novela gótica. Tieso como una vara, alto y delgado, con un rostro alargado, aristocrático, con la clásica belleza de un oficial alemán con pinta de bueno, que ha veces aparece en las películas de guerra estadounidenses. Lleva gafas redondas de montura muy fina y una extraña bata de cuello alto que parece un capote militar.

Alicja Jagiello es la ayudante del forense. A Szacki le parece un bombón, morena, de pelo ondulado, con unas curvas que no podría ocultar ni vistiéndose con un saco de patatas. Tiene unos inmensos ojos que tienen el color azul pálido del cielo en un día caluroso.

Comentario:

Me ha gustado mucho La ira. Está en la línea de las otras dos novelas de esta trilogía, El caso TelakLa mitad de la verdadcon el fiscal Szacki de protagonista. En este caso nuestro sabueso tiene que enfrentarse a la investigación de un extraño asesinato, que implica un esqueleto cuyos huesos pertenecen a varias víctimas. Por otra parte, una denuncia por violencia de género, a la que Szacki no le da importancia, y que puede tener consecuencias terribles para la esposa maltratada. Narración negra, a veces muy negra. Una venganza en toda regla y un desenlace que no esperaba, que me ha dejado patidifuso. Me ha dado la sensación de que el autor no sabía cómo acabar con la saga del fiscal Szacki. Si alguien lo entiende, que me lo diga. Lo dicho, lectura negra muy recomendable, de larga y enrevesada investigación, a pesar de tener un final …


La mitad de la verdad

El fiscal Szacki es el protagonista de la novela La mitad de la verdad (2014), del autor varsoviano Zygmunt Miloszewski.

Teodor Szacki ahora es fiscal en Sandomierz, donde ha llegado después de pedir el traslado de Varsovia. Está a punto de cumplir 40 años. Divorciado, tiene una hija a la que no ve mucho y que vive con su madre en la capital. Le gusta correr por las mañanas junto al Vístula. Vive alquilado en un apartamento de un edificio antiguo de la calle Dlugosz, en pleno casco viejo al lado de un instituto erigido por los jesuitas en el siglo XVII. Trata de fumar tres cigarrillos al día. Adora a la poeta Agnieszka Osiecka. Le gusta la Coca Cola, pero solo en lata. En su despacho tiene una taza de café con el escudo del Legia de Varsovia. Y, por si acaso, su pequeña Glock. Recuerda a Kuznetsov, el poli que trabajaba con él en su anterior destino, su amigo y compañero varsoviano.

Otros personajes:

Barbara Sobierag, que es también fiscal. De entrada no le cae bien a Szacki, que piensa que es un “chochín intachable”. Tiene 39 años y es alta, pelirroja, de caderas estrechas y poco atractivas. Se pone perfume de frutas. Conduce un Opel Astra y suele vestir vaqueros y un forro polar rojo. Está casada con Jedreçk.

Leon Wilczur es un veterano inspector de policía, criminalista. Parece un anciano con bigote, de pelo totalmente canoso, muy corto, con la cara llena de arrugas, como la de Leonardo en un autorretrato, sus ojos claros, casi transparentes. Fuma mucho y siempre le quita el filtro a los cigarrillos.

Maria Miszczyk, “Misia”, es la fiscal jefe de Sandomierz. Pesa unos cien kilos. Le gusta preparar pasteles, bocaditos de nata y bizcocho con chocolate. Reconoce haber perdido la fe en Dios y la Iglesia.

Pawell Rzcznicki es forense, apodado “El carnicero”. Mide dos metros de estatura, lo mismo que de anchura de espaldas y tiene aspecto de oso. Con un rostro sonrosado de buena persona y el pelo muy rubio, recogido atrás en una pequeña coleta.

María Tatarska es jueza, pipiola. Según Teo, es una auténtica maciza, con el cuerpazo de la chica de las páginas centrales de alguna revista. El escote de su blusa violeta habría sido considerado atrevido incluso en un club nocturno.

Jaroslaw Klejnocki es subinspector, psicólogo criminalista. Fuma en pipa. Lleva unas gruesas gafas. Viste un jersey de cuello alto, una chaqueta de tweed, los pantalones de un traje y unas deportivas rojas al estilo del doctor House.

Me ha gustado mucho La mitad de la verdad, en la línea de la anterior novela El caso Telak (2007), con su fiscal Teodor Szacki como protagonista. Por cierto, un excelente y muy conseguido personaje, que en esta ocasión tiene que investigar el asesinato de una mujer, que ha aparecido delante de una sinagoga desangrada de acuerdo con los ritos de sacrificio judíos. Pero no va a ser el único cadáver. En toda la narración están presente los encuentros y desencuentros entre polacos y judíos, el antisemitismo, la sangre y la venganza. Tiene un desenlace inesperado y muy bien construido. Lo dicho, una excelente novela negra que sin duda recomiendo.
Ha sido llevada al cine con el título en castellano de “La semilla de la verdad

Zygmunt Miloszewski publicó en 2013 la novela Bezcenny (Inestimable), de gran éxito en Polonia. En la actualidad se encuentra escribiendo la tercera y última entrega de la serie del fiscal Szacki.

 

El caso Telak

El fiscal Teodor Szacki es uno de los principales protagonistas de la novela “El caso Telak”(2007), del escritor polaco Zygmunt Miloszewski.

 
El fiscal Szacki tiene 35 años. Está completamente canoso. Vive en la calle Budzinski. Casado con Weronika, una mujer sexy, que trabaja como jurista en el Ayuntamiento. Es forofa del fútbol, seguidora del Legia de Varsovia. Tienen una hija, Hela, de siete años. Szacki conduce un viejo y enorme Citroën. Desayuna una tortilla de queso y tomate. Fuma tres cigarros al día. Le gustan mucho los juegos de ordenador. Escucha en el coche “Original of the Species” de U2. Recuerda que le gustó mucho “Antígona en Nueva York“, que vió en el teatro Ateneum. Lee novelas negras, Lehane o Chandler.
 
Otros personajes:
 
Oleg Kuznetsov es policía en la comisaría de la calle Wilcza. Grandullón y muy jovial. Toma café y tarta de chocolate. Tiene un hijo.
 
Janina Chorko, es fiscal, jefa de Szacki. Algunos años mayor que él. Su vestido gris se confunde con sus cabellos grises y su rostro agrisado por la nicotina. Muy fea. Una fiscal excelente. Los nuevos la temían, los pasantes se metían en los lavabos cuando cruzaba el pasillo.
 
Monika Grzelka es redactora del periódico Rzeczpospolita. Se lleva muy bien con nuestro fiscal protgonista. También le gustan las novelas negras, pero ella prefiere a Camilleri o Leon. Tienen una cita …
 
Nawrocki es comisario, quizá el madero más original de la ciudad. Szacki le estima, pero no le cae bien.
 
Chajnert , quizás el mejor juez de Varsovia.
 
Me ha gustado mucho “El caso Telak”. Una auténtica novela negra con tintes judiciales. Un personaje central, el fiscal Teodor Szacki, muy logrado. Ambientada en la Polonia actual, donde todavía quedan vivos muchos restos del bloque socialista. Mafias y policías secretas en la sombra. Un asesinato mientras se realiza una terapia “de constelaciones” es el punto de partida de una larga y muy enrevesada investigación. La narración te engancha desde el principio, y tiene un desenlace extraordinariamente bien puesto en escena. Novela muy muy recomendable.
 
Zygmunt Miloszewski nace en Varsovia, Polonia en el año 1975. Además de escritor es periodista y escenógrafo. Trabajó en la edición polaca de Newsweek. Tiene varios libros publicados, como por ejemplo la novela de terror “Domofon”  o “Góry Zmijowe”, una novela para jóvenes. Con “El caso Telak” alcanzó una gran popularidad, tanto en Polonia como en el extranjero, y fue galardonada con el Nagroda Wielkiego Kalibru 2008, que premia a la mejor novela negra del año. Fue llevada al cine por el prestigioso director Jack Bromski. Próximamente será publicada en nuestro país la secuela de esta novela, con el título de “La mitad de la verdad”.