El soborno

El-soborno-John-Grisham-PortadaLa abogada Lacy Stoltz es la principal protagonista de la novela El soborno (2016), del escritor estadounidense John Grisham.

Stoltz es investigadora de la Comisión de Conducta Judicial de Florida. Lleva nueve años en el puesto. De 36 años, soltera y atractiva. Recuerda haber sufrido una ruptura dolorosa en el pasado, una separación horrible que, casi ocho años después, seguía pesándole. Vive en un apartamento de dos dormitorios, en un almacén reformado cerca del Campus Estatal de Florida, a cinco minutos de su despacho. Tiene un hermano, Gunther, que de vez en cuando le echa una manita en sus investigaciones.

Lacy Stoltz conduce un Prius. Tiene en casa un bulldog francés, Frankie. Le encantan las películas antiguas, se pinta las uñas viendo una peli de Cary Grant. Viste unos pantalones y unos zapatos de suela plana, una blusa beige y un pañuelo de seda Hermés en la cabeza; todavía tiene poco pelo. Se toma una copa de Chablis. Y en otra ocasión, una botella compartida de Sancerre para acompañar unas ostras. Suele comprar comida china, aunque a veces cocina en casa, por ejemplo, su versión del cioppino, un guiso italiano de pescado que incluye vieiras, almejas, gambas, bacalao y mejillones frescos.

Otros personajes:

Hugo Hatch, también abogado, compañero de oficina de Lacy. De 1,85 de estatura y más de cien kilos de peso. Negro. Casado con Verna, tienen cuatro hijos. Vive en Los Meadows y tiene una hipoteca de aúpa. Conduce un Bronco del año de la pera. Cuando va de copiloto siempre se duerme. Le gustan las bebidas energéticas.

Michael Geismar es el director de la Comisión de Conducta Judicial.

Sadelle es una veterana asistente legal de la C.C.J. Tiene 70 años, hace treinta que terminó la carrera de Derecho, pero suspendió tres veces el examen para ejercer la abogacía y, por lo tanto, es asistente perpetua. Ella sola es capaz de revisar ingentes cantidades de material y recordarlo todo. De voz rasposa, destrozada por la nicotina.

Lyman Gritt, alguacil, jefe de la policía de la tribu de los Tappacola. De 1,80, delgado pero con un poco de barriga. Es de los pocos policías de los alrededores que no acepta el soborno y la corrupción.

Justin Barrow y Maddy Reese son otros investigadores de la C.C.J.

Pacheco es un agente del FBI, atractivo y afable. Tiene unos 35 años, sin alianza y con una mirada que pareció engullir a Lacy desde el momento que se saludaron. Conduce un SUV último modelo.

Claudia McDovez, juez, de 56 años. Bisexual, últimamente decantada por las mujeres. Muchos años en su puesto, tiene amistades peligrosas y mucho mucho dinero, joyas, cuadros, antigüedades … Conduce un Lexus. Lleva zapatos de Jimmy Choo y un bolsito de mano de Chanel. Se bebe una botella de Veuve Clicquot con su amiga Phyllis.

Me ha gustado El soborno, una novela negra de ámbito judicial, donde se lleva a cabo una intrincada y larga investigación. En el seno de una reserva india, la tribu de los Tappacola, gobernada por ellos mismos, se mueve una banda de gángsteres, que al amparo de los inmensos beneficios que reporta un casino que opera en su interior, tienen sobornados a policías y jueces. Un topo, por medio de un intermediario, quiere poner una denuncia contra una juez y acude a la Comisión de Conducta Judicial, donde trabaja nuestra sabuesa protagonista Lacy Stoltz. Dicha juez lleva varios años embolsándose una gran cantidad de dinero que los matones le dan a cambio de amañar juicios que les pudieran perjudicar. Así ocurrió en un asesinato de hace unos años, que endilgaron a alguien que estaba en contra de la construcción del Casino. La novela, la investigación va de menos a más, incluso el FBI termina implicándose. Lo dicho, lectura recomendable con el toque judicial típico de las novelas de Grisham.

John Grisham nace el 8 de febrero de 1955, en Jonesboro, Arkansas, Estados Unidos. Ha escrito más de veinte novelas, sobre todo protagonizadas por jueces y abogados, como por ejemplo Tiempo de matar (1989), El informe Pelícano (1992), El jurado (1996), La hermandad (2000), La trampa (2009) o La herencia (2013). También tiene publicada una serie de novelas juveniles, con Theodore Bonne, un joven abogado como protagonista. Algunas de sus obras se han llevado al cine, como La tapadera (Sidney Pollack), El informe Pelícano (Alan J. Pakula), Legítima defensa (Francis Ford Coppola) o El jurado (Gary Fleder).

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LATIDOS

portada_latidos_franck-thilliez_201706121627La gendarme Camille Thibault y la pareja de policías Franck Sharko y Lucie Henebelle son los principales protagonistas de la novela Latidos (2017), del autor francés Franck Thilliez.

Camille es brigada de la gendarmería de Villeneuve-d’Ascq, concretamente trabaja en su pequeña oficina en la Célula de Investigaciones Criminales (CIC). Tiene 32 años, el rostro fino y severo, la nariz recta y afilada y marcadas ojeras. Hace poco le han trasplantado el corazón. Se cansa muy pronto. Le duelen las costillas al levantarse. En momentos de desesperación se realiza cortes con una cuchilla. Toma té verde sin azúcar. Se imagina al novelista Maurice Leblanc escribiendo las aventuras de Arsène Lupin. Recuerda la película “Asesinato en 8 mm.” de Joel Schumacher. Vive con un gato Brindille.

Franck Sharko, ex comisario, ahora teniente por decisión propia. Tiene 51 años y acaba de ser padre de gemelos, Jules y Adrien. Viste un traje gris antracita y calza unos mocasines de charol, unos Beryl nuevecitos de 150 euros. Le viene a la mente la película “Posesión infernal“, del cineasta uruguayo Federico Álvarez. Franck lleva consigo una Sig Sauer. Tiene en su casa una pequeña locomotora de juguete a la que ha bautizado como Poupette.

Lucie Henebelle, teniente, ha tenido hace poco gemelos con Sharko. Diez años antes perdió otros dos gemelos. Está a punto y deseando incorporarse al trabajo después de la baja maternal. Prepara espaguetis a la boloñesa. Bebe de aperitivo un Martini Rosso. En el coche escucha a los Dire Straits.

Otros personajes:

Nicolas Bellanger, inspector jefe y jefe de Sharko. Tiene 35 años. Su despacho está en los altillos del número 36, Quai des Orfèvres. Usa una libretita Moleskine y un bolígrafo Waterman. Toma Guronsan para ponerse las pilas. Regala “La aguja hueca” (L’aiguille creuse), 1ª ed., Pierre Lafitte, 1909, tapa dura, color rojo. En su casa relee “Cartas persas” de Montesquieu.

Boris Levak, teniente, oficial de la Policía Judicial. Trabaja con Camille Thibault. Un hombretón de unos 40 años, con cara de bebé en un cuerpo de estatua griega. Lleva el pelo rapado y un polo azul cielo. Le gusta ir al gimnasio. Se depila. Bebe Coca Cola light. Conduce un Renault Clío.franck-thilliez

Jacques Levallois, teniente, el más joven del equipo, enchufado por un tío suyo varios años atrás, pero buen tipo, discreto, operativo, mejorando con la edad.

Pascal Robillard, otro teniente, especialista en procesos judiciales y todo lo que tenga que ver con investigaciones en archivos informáticos. Le gusta ir al gimnasio a ejercitarse de manera intensiva.

Fabrice Blaizac, comandante de gendarmería en el número 18 de la calle Jean-Malézieux, en Evry, cerca de la autopista del Sol. Tiene 40 años largos, el pelo rapado y un aspecto decidido.

Mickaël Florès es un conocido fotógrafo, ahora parece que quiere retratar el mal.

Me ha gustado Latidos, la nueva entrega de los polis Sharko y Henebelle, esta vez acompañados en el protagonismo por la gendarme Thibault. Novela ladrillo de más de 600 páginas, que pasa por Francia, Argentina, España y en la que también se habla de la guerra de los países de la antigua Yugoslavia, y de Albania. Tráfico de órganos y bebés robados en el franquismo.  Hay pocas posibilidades para aburrirse, con diferentes investigaciones que pueden llevar a un único desenlace. Lectura recomendable, sobre todo para amantes del thriller, francés en este caso.

Terminando con esta reseña, acaba de publicarse en castellano otra novela de Franck Thilliez y sus protagonistas los tenientes Sharko y Henebelle, su título: Pandemia, originalmente publicada en el 2015.

Un pequeño favor

SL90896Stephanie, una joven madre viuda, es la principal protagonista de la novela Un pequeño favor (2016), de la escritora estadounidense Darcey Bell.

Stephanie vive con su hijo Miles. Recuerda a su difunto marido, Davis, cuando vivían en Nueva York y trabajaba en una revista. Stephanie se ha trasladado a Warfield, Connecticut, a dos horas de Manhattan en el Metro-North. Es vegetariana. Le gusta tomarse una copita de vino blanco y, de vez en cuando, un bourbon. Lee novelas de Virginia Woolf. Escucha a Ani DiFranco y a Whitney Houston. Le encanta ver películas de Fred Astaire y Ginger Rogers.

Otros personajes:

Emily Nelson es la mejor amiga de Stephanie. De 41 años, es relaciones públicas de un famoso diseñador de Manhattan. Mide alrededor de 1,75. Tiene el cabello rubio con mechas oscuras y ojos marrón oscuro. Siempre usa perfume, asegura que está hecho por unas monjas italianas con azucenas y lilas; lo hace traer de Florencia. Lleva puesto un anillo de zafiro y diamantes que su marido le regaló cuando se comprometieron. Tiene un hijo, Nicky. Lee thrillers y novelas de detectives, su favorita es Patricia Highsmith; y a Beckett en su iPad. Le encanta la película Peeping Tom, de Michael Powell. Bebe tequila “Herradura“.

Sean es el marido de Emily. Trabaja en el departamento de mercados inmobiliarios internacionales de una gran firma de inversiones de Wall Street. Es el típico inglés snob y de clase alta, educado para convertirse en dueño del mundo. Alto, guapo, resuelto y seguro de sí mismo. Es un gran fan de series como Breaking Bad The Wire.AVT_Darcey-Bell_3251

Molloy es sargento. Tiene el cabello y el bigote pelirrojos, como una estrella porno de la vieja escuela. Como si fuera Peter Falk, “Colombo”, antes de irse se vuelve y dice: Solo una cosa más.

Blanco es agente de la policía, con el pintalabios corrido.

Fortas es un joven detective; y Meany otro detective.

Me ha gustado mucho Un pequeño favor, la primer novela de Darcey Bell. Un domestic noir que me ha parecido muy inteligente. Todo empieza mostrando un blog de mamás, donde escribe Stephanie la relación con su hijo y pide consejo a otras madres y la educación de sus hijos. Poco a poco vamos viendo que las cosas no son como parecen. Desaparece una madre y la amistad y el amor también. Conocemos la interioridad de sus personajes, lo que verdaderamente piensan, sus secretos más ocultos. Tiene un desenlace sorprendente. Lo dicho, una novela negra sin apenas policías, pero con suspense, que te atrapa desde sus primeras páginas. Muy recomendable.

Darcey Bell nace en Iowa, Estados Unidos, en 1981. Es profesora de Educación infantil en Chicago.

La penitencia del alfil

9788415900795El sargento de los Mossos d´Esquadra Xavi Masip y el inspector de policía jubilado Alejandro Arralongo son los principales protagonistas de la novela La penitencia del alfil (2015), del autor barcelonés Rafa Melero Rojo.

Masip tiene 37 años. Mide 1,80 y tiene una constitución atlética gracias a la bicicleta y la natación. De pelo castaño y unos intensos ojos verdes. Lleva unos meses de excedencia voluntaria. Está leyendo “Los pilares de la tierra“. Se toma un vaso de vino Pago de los Capellanes. Suele ir acompañado de una Glock. Le gusta perderse cuando deambula por Barcelona en la Catedral del Mar, su refugio para meditar. En la radio del coche suena “Insurreción” de El Último de la Fila.

Arralongo ha sido inspector del Cuerpo Nacional de Policía, de 58 años. Ya está retirado. Ahora vive en Madrid, aunque ha estado varios años destinado en Barcelona, donde vivió cerca del  Camp Nou, una afrenta para un madridista como él. Ha engordado unos kilos, pero sigue siendo delgado. De pelo canoso pero poblado, deja ver las primeras entradas. Le gusta pintar figuritas de guerra, aunque su gran pasión ha sido el ajedrez. En comisaría se le conocía como “El Caimán”. Escucha My Way de Sinatra. Se compró una Walter antes de jubilarse.

Otros personajes:

Joaquim Monfort, Quim, es sargento de los Mossos. De pelo moreno con corte a cepillo, la cara con una fina perilla que da más profundidad a sus ojos marrones. De complexión fuerte. Es el actual jefe del grupo de secuestros. Catalán de pura cepa.rafa-melero

Juan Pablo Quesada es oficial de la P.N. en la jefatura de Via Laietana. Oscuros ojos azules y pelo casi rubio muy corto. Ha pasado la barrera de los cuarenta. Delgado y alto por encima de la media. Su padre también fue policía nacional y su hermana está en la escuela de Ávila, haciendo la formación básica. Quesada está destinado en Barcelona, en la Unidad de Drogas y Crímen Organizado, más conocida por sus siglas UDYCO.

Francisco Escoriza es subinspector de la P.N. en Madrid. De constitución fuerte tirando a fondón. Incipiente calva y piel morena, que contrasta con su pelo canoso, lo que le da un aire agitanado. A punto de cumplir los cincuenta, ha dejado atrás sus ansias de ascenso. Le gusta Julio Iglesias.

Alfonso Carrasco es inspector jefe. Dirige los grupos de secuestros y homicidios como jefe de Sección de Delitos Violentos, englobada en la UDEV.

Benjamín Romero es comisario principal en el Complejo Policial de Canillas. De 55 años. viste un traje gris de Zara que intenta que le de un aspecto más juvenil.

Anna es una estudiante de periodismo que lleva un meticulosa investigación por su cuenta; y Marta, del grupo de homicidios de Barcelona y que hace poco mantuvo una relación con Masip.

Me ha gustado La penitencia del alfil. Es una narración que transcurre en la actualidad, pero que se remonta a sucesos de hace diez y veinte años. Es entonces cuando empiezan a aparecer los cadáveres de un asesino en serie, que en cada una de sus acciones deja un mensaje para la policía. En el Retiro y en Montjuic. Un inspector jubilado, que investigó los anteriores asesinatos, y un sargento de los Mossos, que está en excedencia, deciden unir su experiencia y determinación para encontrar al asesino, porque todo parece indicar que va a volver a matar. Es una carrera contra reloj. Tiene un desenlace impredecible y que, una vez más, no es lo que parece. Lo dicho, una buena novela negra que lleva dentro una ardua y enrevesada investigación. Lectura muy recomendable.

Rafa Melero tiene otro libro publicado anteriormente, La ira del Fénix (2014), también con el sargento Masip como protagonista y una excelente novela negra Ful (2016), que ya comentamos en este mismo blog. Acaba de salir a la venta la tercera de Masip El secreto está en Sasha, a la que no tardaremos mucho en hincar el diente.


Mañana, si Dios y el diablo quieren

E9788416363476l inspector de policía Bartolomé Monfort es el protagonista de la novela Mañana, si Dios y el diablo quieren (2015), del escritor Julio César Cano.

Es la segunda entrega con Monfort como protagonista. La primera fue Asesinato en la plaza de la farola (2011) y en este 2017 ha publicado la tercera Ojalá estuvieras aquí.

En esta ocasión, Monfort se traslada de Barcelona a Castellón para ayudar a su amigo el comisario Romerales en un caso de asesinatos crueles y macabros. Conduce un Volvo 740. Viste con gabardina, a veces con un traje de color burdeos, una camisa de color verde botella y una corbata gris. Siempre fumando. Echa un vistazo a las novedades de la librería Plácido Gómez. Se ha instalado en el Hotel Mindoro. Pasea por Vilafranca del Cid, el pueblo de sus padres. Estando en Valencia visita la basílica de Nuestra Señora de los Desamparados, conocida por los lugareños como “La Geperudeta“. En el coche escucha música, como por ejemplo Pigs on the wing del álbum Animals de Pink Floyd. Está leyendo “El secreto” de Donna Tartt. Recuerda a menudo a su mujer Violeta, que falleció víctima de un atropello provocado por una apuesta entre unos desalmados puestos hasta arriba de cocaína.

Para el dolor de cabeza se toma un whisky y dos comprimidos de paracetamol. A mediodía se come un bocadillo de ternera y media botella de Marqués de Cáceres. Paseando por la Valencia más auténtica, prueba unas clotxinas al vapor. Y en el restaurante La Pelejaneta pide: de primero, carpaccio de bacalao con caviar de trucha y foie al Pedro Ximénez; y de segundo, arroz caldoso de perdiz y caracoles; y para beber una botella de tinto reserva Conde Valdemar. Todo ello para compartir con su amiga Silvia, de la Policía Científica de Valencia.

Otros personajes:

Romerales es el comisario jefe de policía de Castellón y Andrade es juez.julio-cesar-cano

Terreros y García son dos agentes que van siempre juntos, de la mano.

Pablo Morata es forense, muy bajo, apenas llega a 1,60 metros. Le gusta la música clásica. Su ayudante es Sonia Trenco. De 36 años, bonitos ojos azules. Conduce un Nissan Micra. Doctorada en la Universidad de Massachusetts. Viste un pantalón vaquero desgastado y un suéter ajustado de cuello alto de color rojo. Vive con Israel.

Corral es un subinspector recién ascendido. Un poco borde. Mordisquea nervioso la tapa de un bolígrafo Bic.

Silvia Redó, de la Policía Científica de Valencia, ha trabajado en algún caso anterior con el inspector Monfort, de Massalfassar. Su padre y su hermano también fueron policías, murieron al estallarles un artefacto en el interior de un zulo cerca de Tolosa, en Guipúzcoa, mientras colaboraban en la lucha antiterrorista.

Me ha gustado Mañana, si Dios y el diablo quieren. Es una clásica novela policiaca con   inspector viudo y gabardina, que no le abandona nunca. Bartolomé Monfort se traslada de Barcelona a Castellón, donde parece que no hay buenos inspectores, a echar una mano a su amigo el comisario Romerales. La tranquila vida de una pequeña ciudad se ve alterada por un macabro asesinato. Y pueden ser más. Unos extraños versículos bíblicos son la única pista para detener a un asesino en serie en una carrera contrarreloj. Una novela con apuntes gastronómicos y paseos culturales y turísticos por parte de la Comunidad Valenciana. Lo dicho, una novela recomendable para pasar un buen rato en compañía del inspector de policía Monfort.


El dios de nuestro siglo

dios-nuestro-tiempoLa detective Daniella Mendes es la protagonista de la novela El dios de nuestro siglo (2017), del escritor madrileño Lorenzo Luengo.

Daniella tiene 33 años, es detective de Homicidios. Reconoce que se hizo policía por patriotismo; por cuidar de los míos; por un sentimiento de gratitud y justicia hacia los chicos de azul, los que perdieron la vida al intentar rescatar de las torres a los miles de infortunados que terminaron pereciendo en ellas; por eso de “proteger y servir” que ponía en el lateral del coche patrulla. Es pelirroja. Está embarazada de tres meses. Estudiaba Literatura Creativa y después del 11-S decidió a pasarse a Criminología.

Nuestra poli tiene los ojos grandes, los pómulos altos y el mentón decidido. Su padre es un abogado de prestigio. Su ex marido, Keith, murió hace unos meses. Era alcohólico en rehabilitación. Daniella acude a sesiones con la doctora Werneck, que es psiquiatra. Ultimamente duerme muy mal. Está leyendo un cómic “Las crónicas de Crom Cruach“. Conduce un Cavalier.

Otros personajes:

Michael Cesana es capitán, jefe directo de Daniella Mendes. Coover es un agente, sobrino del fiscal Ross.056

Eriksson Roy, otro agente, con el número de placa 0322. Lubbock un poli que conduce un Chevy.

Patrick However es de Delitos Informáticos. Tiene 34 años y lleva el pelo recogido en una coleta. Le falta un ojo. Tiene una hermana, Eunice.

Lenderkipg es agente de Perk, Arizona. Mide 1,90, de voz cavernosa. Come chocolatinas.

Ki DeMuller es periodista, conocida como “la rubia de las nueve”. Republicana.

Jinnovchi es profesor de astronomía. De 47 años. “La senda mórfica” es uno de sus libros de cabecera.

Comentario:

Me ha gustado mucho El dios de nuestro siglo, con capítulos de novela negra, muy negra, y algunos muy duros y fuertes, soberbios. Por ejemplo, el diálogo que mantiene la detective protagonista con la madre de una de las niñas desaparecidas. Daniella tiende a analizarlo todo y a todos. En medio de la peor ola de calor del siglo, tiene que investigar la desaparición de tres niños, de tres familias diferentes, en una misma noche. Por el camino se encuentra con la ciencia y el Universo que continuamente la transforma. La locura, las obsesiones y el mal que acechan en el interior del ser humano. Y los peligros de las redes sociales, la sexualización de los menores en esta sociedad espectáculo, la religión que no ayuda, la hipocresía que nos rodea, el mal amoral. Recomiendo vivamente esta novela, aunque reconozco que para mí no ha sido fácil de leer, pero cuando te engancha no la puedes dejar.

Lorenzo Luengo nace en Madrid en 1974. Ha escrito varias novelas y obtenido diversos premios. En 2008 publica Diarios de Lord Byron; El quinto peregrino (2009) novela corta con la que obtiene el Premio Juan March Cencillo; también en este año Amerika  por la que recibe el XIV Premio Ateneo Joven de Sevilla; y Abaddon, publicada bajo el título La cuestión Dante (2013) que obtuvo el XLV Premio Ateneo de Sevilla. En el año 2014 sale a la venta El satanismo contado a los niños.


Restos mortales

9788432232213Quien destruye la naturaleza se destruye a sí mismo

El commisario Brunetti es el protagonista de la novela Restos mortales (2017), de la escritora de Nueva Jersey, USA, afincada desde 1971 en Venecia, Italia, Donna Leon.

Es la vigésimo sexta entrega de la saga Leon & Brunetti, que comenzó con Muerte en la Fenice, allá por el año 1992.

Guido recuerda las pasadas vacaciones en Londres, Dublin y Edimburgo con muy mal tiempo. Sin embargo, en su querida Venecia hace un calor insoportable. Nuestro comisario decide pasar unos días en soledad, en una casa familiar en la isla de Sant’Erasmo, en la laguna veneciana. Cita a Petrarca. Empieza a leer “Historia natural” de Plinio y le están esperando Herodoto, Suetonio y Eurípides. Su mujer, Paola, prepara una insalate di mare y pato asado con salsa de naranja. Brunetti a veces exclama “Maria Vergine”.

Como en las anteriores entregas acompañan a nuestro sabueso:

La comisaria napolitana Claudia Griffoni, alta y rubia.

La signorina Elettra, que viste un traje de lino blanco.1b599-donna-leon

El vicequestore Patta, siempre bronceado y con el pelo engominado.

Ettore Rizardi, forense y Foa, el conductor de lancha de la policía.

El joven agente Pucetti y el ispettore Vianello.

Y en esta ocasión aparece Dantone, capitán de la Capitaneria di Porto.

Me ha gustado esta tranquila novela Restos mortales. Una novela de casi 350 páginas, en la que no pasa absolutamente nada en las primeras 150. Después aparece un cadáver y el comisario Brunetti, que está pasando unos días de descanso y retiro en soledad, no le queda más remedio que empezar a investigar. A un amigo reciente se le están muriendo montones de abejas. Un grave accidente que ocurrió en el pasado, en una empresa que trataba residuos tóxicos. Una explosión y varios quemados y mutilados. En esta ocasión, la autora Donna Leon pone a su comisario protagonista a investigar un suceso que puede poner en peligro el equilibrio natural del ecosistema de la laguna veneziana, en particular, y el medio ambiente, en general. Por cierto, los últimos capítulos son emocionantes a medida que Brunetti se va acercando a la verdad de lo que ocurrió y a lo ruines y miserables que podemos llegar a ser los seres humanos.

Conoce las novelas de Brunetti en http://www.donnaleon.es